Mi amigo Daniel hace fotografía nocturna, le apasiona
atrapar las estrellas del cielo con su cámara en tomas impresionantes del mundo
que nos rodea. La técnica le permite captarlas estáticas, en movimiento, o en
barridos espectaculares que nos demuestran el movimiento de nuestro hogar. Esas
pequeñas luces que podemos ver mejor en espacios donde la contaminación
lumínica es mínima no me parecen extrañas.
El lugar donde practico yoga es un espacio óptimo para
dejarse llevar por las asanas en un viaje profundo hacia nuestro interior. Como
parte de la práctica la gurú utiliza cuencos sagrados construidos con los siete
metales más fuertes del mundo para llevarnos con el sonido a estados más profundos.
Llegó la posición final de la práctica. Shavasana o la posición
del cadáver donde contemplo el espacio que he abierto dentro de mí. También
intento dejar de pensar. La gurú en esta ocasión nos deja escuchar el cuenco
tibetano. A veces puedo sentir que ese sonido es capaz de atravesarme, como si
pudiera tocarme desde adentro. Mis ojos están cerrados. Solo puedo ver
oscuridad y unos diminutos puntitos blancos que están dispersos en el espacio
que ocupa mi visión.
Entonces sucede. El cuenco está sonando y la gurú realiza un
movimiento circular con un madero para provocar esa resonancia. Mis sentidos lo
perciben y esos pequeños puntitos blancos que están dispersos empiezan a girar
en forma circular como si fueran estrellas en movimiento creando un barrido de líneas
blancas muy delgadas. El sonido cambia. Y las diminutas luces que miro de
repente empiezan a cambiar de dirección. Ahora se mueven en dirección contraria.
La gurú empezó a girar el madero en el cuenco en dirección horaria.
Mi amigo Daniel hace fotografía nocturna, le apasiona
atrapar las estrellas del cielo con su cámara en tomas impresionantes. Yo he
estado ahí. Descubrí que puedo hacer algo parecido. Que puedo ver las estrellas
de mi universo interno; estáticas, en movimiento o en barridos espectaculares cuando
suena un cuenco tibetano en la clase de yoga de mi gurú.
¿Estoy de suerte? Que la cajera me dé de cambio voluntariamente un billete
de dos dólares me hace pensar dos cosas. La primera que seguramente se equivocó
al darme ese billete de colección o que es falso. Pero no. Es verdadero y no me
lo puedo creer. Se siente extraño. Tengo ahora dos dólares que no quiero
gastar. ¿Debo instagramear el momento? Soy dos dólares más pobre. ¿¡Señorita
cajera qué me ha hecho!?
Ese billete que no debía estar ahí en mi billetera, sino en
alguna caja de los tesoros, oculto de toda tentación por gastarlo, tuvo su
última oportunidad de perderse en el mar de dinero del monopolio de Multicines,
me faltaba un dólar suelto, pero al final me lo prestaron y los dos dólares se
quedaron tranquilos en la oscuridad de mi billetera.
Ya son las 12:50 PM acabé mi programa de radio con música
del General Villamil “Miamor” y conducía mi Corolla rojo del 79 de regreso a casa por la calle Benigno
Malo. Pensaba en que debo escribir más en mi blog. Ya estaba en el puente del
Centenario donde no estaba ese joven descalzo que pide monedas a cambio de una
limpiadita del parabrisas. Estaba otro, de apariencia diferente, con rostro conflictuado iba de
ventana en ventana, de auto en auto pidiendo algo. Me llegó el turno. Me dijo que canta en los
buses, y que le robaron su parlante, me pide que le ayude con
alguna moneda para poder comprar otro. Cualquier cosa relacionada con la música
tiene mi apoyo. Saqué mi billetera, pero descubrí que no tenía ninguna
moneda y que solo tenía esos dos dólares. Lo cogí y se lo di.
Su voz delataba su procedencia. Un hermano colombiano. Cuando tomó el billete lo desenvolvió y vio que
era bueno. No mentira. Me dijo que es un billete de colección. Su cara estaba
llena de alegría y cada vez sonreía más. Me dijo que qué buena onda, gracias, y
se fue alegre.
En realidad el que ocultaba la sonrisa era yo. Días atrás me
sentía el elegido con ese billete de dos dólares. Ahora ese joven que vagabundea la vida lo tiene y espero que
le traiga suerte(el parlante), o alegría que es lo último que me dejó.
*El primer billete de dos dólares se usó en marzo de 1862. Fue
bastante popular durante aproximadamente 100 años, pero en 1966, el gobierno
decidió descontinuarlo citando una falta de interés. Diez años más tarde,
volvió a circular con un nuevo diseño: Thomas Jefferson en el frente y la descripción
de John Trumbull de la redacción de la Declaración de Independencia de los
Estados Unidos en la parte posterior.
Dato trivia (y hay más):
En 2016 una niña de ocho años fue detenida por la policía por
intentar pagar sus nuggets con un billete de dos dólares. (Link a la noticia enla página de Forbes)
*Esta información está incluida en el mismo link inmediantamente anterior.
**Esta imagen pertenece a la campaña de Daft Punk de su álbum Random Access Memories
La razón para visitar Chile dista mucho de un plan
perfectamente organizado. ¡Por la razón o por la fuerza! Todo se fraguó en la terraza de un restaurante muy
turístico y sobrevaluado donde conocí una chilena quinesióloga, amante de los
deportes extremos y el reggaetón. No vamos a hablar de eso acá.
Llegué al medio día al Cajón del Maipo. Un pueblo pequeño a
una hora de Santiago. Perfecto para actividades outdoor. La vista se impresiona con las grandes montañas y largos campos verdes. Y el
fresco que por la noche será mayor.
Ahí estaba yo haciendo la de turista maravillado con el
pequeño pueblo que tenía cuatro casas de ancho y siete de largo. Foto foto foto
y para. Comer, Internet y buscar un sitio donde dormir. El Cajón del Maipo
sufre las consecuencias de la minería. El río en el que algunos deportistas
extremos practican rafting corre peligro. Y no solo el río. La actividad minera
copa los pocos espacios disponibles para descansar en el pequeño pueblo. Y eso
me puso en apuros.
No encontré espacio para mí en ningún lugar. La gente me
miraba extraño y desconfiada. Tienen toda una larga historia que lo justifica.
Y eso tampoco ayudó. Por primera vez en mi viaje mochilero me encontraba a la intemperie
visualizándome en una banca del parque central, descansando como un mendigo. Y
eso pasó. Solo que…
Después de comprar mí cena. Vino en caja, queso, pan,
galletas. Me preparaba para dormir en esa banca del parque. Estaba nervioso. La
gente que cruzaba por ahí a esas horas no tenía las mejores caras del Cajón. Trataba
de parecer despierto. No me recosté. Estaba sentado normal con mi mochila
grande a un lado y la pequeña al frente en mi pecho para calentarme. El frío de
la noche iba en aumento y no servía mucho esto de dormir con un ojo abierto.
De repente un perro se acercó y se sentó en la banca de la
izquierda. Eso me hizo sentir como un mendigo de verdad. Solo faltaba conocer a
la mendiga y esto sería otra historia que incluía lluvia y bailes en postes. Pero
a falta de uno, apareció otro perro, enorme, parecía un Gran Danés. Cariñoso y
algo intenso, se auto invitó a mi banca y se quedó ahí dormido. Ya tenía dos
perros a mis costados. Un tercero apareció sigiloso detrás de la banca y se
acostó en el llano que ahí había. Minutos más tarde un cuarto se dispuso a dormir justo
en frente de mi banca. Cuatro perros cubriendo perfectamente mis puntos cardinales, durmiendo a mi lado, en el parque central del Cajón del Maipo en
Chile. Es lo último que se hubiera pasado por la cabeza cuando empecé ese viaje
en julio del 2015. (Ya era septiembre) La cara de la gente que cruzaba por ahí me miraba aún más
raro. Seguro me veía como “El Señor de las Bestias”, o como la señora criadora
de palomas de “Mi Pobre Angelito 2” pero con perros. El nerviosismo que sentía
antes se esfumó ante mi ejército canino. Pero tenía que mear. Así que después
de esa escena digna de un sacrificado protector de animales que recibe su recompensa me dispuse a encontrar
un lugar para descargar.
Salí del pueblo. O
mejor dicho caminé cuatro casas a un costado y los autos que pasaban no me
permitían relajarme. No quería ser el extranjero mendigo que ensucia las calles
descaradamente. Quería serlo discretamente. Así que seguí caminando en los
bordes del pueblo. Llegué a una calle iluminada que no servía para esos fines
pero estaba totalmente vacía. Mientras pensaba en eso salió del cerro un tipo
alto flacuchento a paso de que tenía algún asunto. Me miró
y se me acercaba a paso presuroso. Yo me imaginé lo peor. Pero quería mear
y no estaba de humor para que me maten o me roben todas mis cosas. Lo miraba con mi cara
más de mierda posible mientras se acercaba. Parecía muy tenso y muy acelerado.
En ese frío vestía una ligera camisa abierta a la altura del pecho. Empezamos a
caminar lado a lado y empieza a hablarme. “¡Te imaginaí que te asalten a mano
armada en pleno Santiago de Chile!” Le lancé mi mirada de John Wick después de
que le mataron a su perro querido. Me preparaba para el ataque.
Lo inesperado pasó. Un perro cafecito talla media, clásico
callejero, apareció detrás de nosotros. Empezó a ladrar al tipo que
intentaba seguir hablando, los ladridos desaforados de lo que parecía ser
mi defensor lo aplacaron, y enfurecido lo maldijo y se fue apresurado. El perro
no dejó de ladrarle por más de dos cuadras. El tipo intentaba sacárselo de
encima lanzando patadas que no lo alcanzaban. Cuando el perro terminó de
ahuyentarlo volvió sobre sus pasos. Ni siquiera me miró mi salvador de cuatro
patas y gesto orgulloso. Solo se fue por el mismo camino del que salió.
¿Qué significa esto? ¿En verdad me protege algo? Mi madre
diría que son los ángeles que me cuidan. Yo no puedo negar lo extraño del
suceso. Quién sabe lo que hubiera pasado si no aparecía. Ese día cinco perros
me protegieron. Podría divagar por el resto de mi vida sobre esto. Me quedo con
lo que diría mi madre.
Después de eso di la vuelta a la cuadra, oriné en un árbol,
y seguí mi búsqueda por un lugar para descansar antes de partir al Embalse del
Yeso. Esa historia se encuentra en algún post del pasado futuro.
Este artículo fue publicado en la Gaceta Cultural #31 de Enero/Febrero 2018 de República Sur.
El futuro de la escena independiente ecuatoriana siempre
está en peligro de extinción. Principalmente porque su público es tacaño, y no
aumenta en número con los años. Aun así la música y las bandas prevalecen ante
un escenario adverso, poco remunerado, y apenas respaldado por sus abnegados
gestores, y ¿la ley 1x1? Pero no todo está tan mal. Este año la oferta de
festivales musicales fue brutal, tanto que incluso el emblemático “Carpazo”
tuvo que cancelar por esto y varias razones adicionales. Por otro lado el
“Festival El Descanso” de Cuenca va creciendo y consolidándose, así como el
Funka Fest en Guayaquil, y qué decir del Quifo Fest con ya quince años. La
escena musical ecuatoriana existe y prevalece contra todo pronóstico.
Este año tenemos el esperado nuevo álbum de La Máquina
Camaleón “Amarilla” que se promocionó con la supuesta separación de la banda, y
también con la animada “Motora”. El álbum tiene canciones viejas hoy rearmadas
que han estado sonando en los conciertos camaleónicos como “Shiva”. Este nuevo
color está lleno de influencias de Cerati, Tame Impala, Manú Chao, Editors,
Radiohead, Devendra, Blur, etc… Un disco excelente, auto descrito como lento,
pero con una emoción que estoy seguro la veremos desparramarse en el escenario
“…hasta llegar al mar”. Escucha “Piedras”, “Manual del Perfecto Negociante”,
“Los Beneficios de Ser Magnético” y “Embajada” que no está en Amarilla sino que
es una maravillosa colaboración con El General Villamil que ya anunció su nuevo
álbum “Daga” con el sencillo “Miamor”, divertido y con mucho surf, sello del
General.
Nos quedamos en “La Perla” para visitar a Roberto Chalela
líder de los Boards que suman a su discografía su tercer álbum “Dawn To Dark”.
Chalela es un fanático del género post punk, este álbum no es la excepción,
además incluye surf rock: “Burning”, reggae: “Distance From the Sun”, y lo que
sería una de sus canciones más melódicas: “Tides”. No deja de cantar en inglés,
aunque la tendencia vaya en dirección contraria.
En esa dirección nos encontramos con el internacional Nicola
Cruz que este año lanzó el EP “Cantos de Visión” que tiene cuatro temas llenos
de identidad cambiando el frío de la montaña por el calor de la selva. Se puede
escuchar marimbas selváticas, flautas, ritmos ceremoniales diversos como el
Mapale, destinado al baile. Cantos de Visión tiene su lado b “Visiones” que
incluye colaboraciones de Uji, JAJA, Simple Symmetry, entre otros. Nicola Cruz
conquista el mundo con el sonido de sus raíces ancestrales que también son las
nuestras.
La música electro ancestral ha tomado fuerza y
participantes. Edwin Méndez es Mala Vibra quién ya lleva más de diez años
enrumbado en sonidos andinos. Este año promocionó “10000 A.C” que destaca por
su producción musical llena de instrumentos tradicionales como la truchuka,
hasha, pingullos, quipas , silbatos, etc… y los mezcla con letras en español y
kiwcha. El próximo año lanzará su álbum “Electro Ancestro”.
Si bien este álbum ya apareció previamente, EVHA, la banda
de; Alejandro Mendoza, Renata Nieto, Sebastián Schmiedl, Mateo Kingman y Martín
Calderón; decide relanzar este año “El Viejo Hombre de los Andes” con el sello
argentino AYA Records. Este álbum “retoma los cantos viejos, los muta y los
rearticula con elementos electrónicos”. “Son las ceremonias de la serranía, los
coros lejanos del páramo, las voces ocultas de la selva, la Bomba, la Marimba,
el San Juanito, que al unirse con lo electrónico relatan el nuevo remontar de
la música ecuatoriana.” Así se describe la banda. El álbum brilla con canciones
como “Yuyo”, “Culebra de Monte” o “Uiuí”. No se pierdan la experiencia en vivo.
Si hay un álbum que brilló por su impresionante composición
estética es “Señales” de la banda quiteña Pánico. Siete canciones de pura
perfección que empieza recordando bochornosos eventos de nuestro antiguo
congreso nacional, para luego adentrase en historias más personales. Su sonido
pop latinoamericano es obra de Sebastián Valbuena que además de la guitarra
comparte voces con Maya Villacreses, Marcelo Dueñas en el bajo, Joaquín Terán
en la batería y en el espectacular teclado Andrés Arauz. Si esto fuera un
ranking “Señales” sin duda estaría disputando los primeros puestos con
canciones como “Carta a una desconocida”, “Señales”, o “Banderitas de
plástico”. Y como todo tiene su final, también es la despedida de la banda en
la mejor calidad posible. ¡Pánico!
Una de las sorpresas de este año fue Roberto Ávila que ya
apareció antes con otras bandas donde ya reveló su personalidad apasionada y
locuaz, ahora transmutada en el EP “Qara” que se traduce comocuero o piel en quichua, Roberto explica un
significado de aceptación musical, de un encuentro con su canción. La
conmovedora voz de Roberto cala hondo en “Muchacha”, y reluce en “El Caballo”.
Un EP con cinco canciones dignas de lo mejor de Latinoamérica con una voz que
promete salvarnos a todos.
“Esto No Pasa En América” es uno de los álbumes que lanzó
Letelefono este año, pero “Puro Sentimiento” es sin duda un paso adelante en su
música. Nunca sonaron tan bien. Actualmente son Mario Cornejo, Leonardo Espinoza,
Bernardo Arévalo, Sebastián Rodas y Daniel Nicolás Hurtado. Baladas modernas
para personas que no saben bailar o bailan muy poco. Dramatismo y melancolía se
fusionan con sonidos de algunos instrumentos musicales de juguete. Pablo
Jerónimo Orellana alguna vez un Letelefono y Da Culkin Clan es el artífice de
la música, Pablo reaparece para que Leo Espinoza le ponga las letras, y lo hizo
inspirado en Nino Bravo, Camilo Sesto, Morrissey, Nick Cave, etc. Enloquece con
“Las Mujeres de Mi Vida”, “Colash”, “Hellow Ana” y “Un Gran Hombre”. Por ahí
uno podría pensar que se adelantaron a escribir “Las Mujeres de Mi vida” o
quizás no. #LasNuevasGeneraciones
Este año fue especial por la misteriosa aparición de quién
se describiría como el Banksy de la música. Roba y reinterpreta, sí, desde el
nombre. El tema del misterio no sé si se logró. Todo esto nos dejó un viaje por
sampleos magistrales como el caso de “Cayendo Cayendo” y “Disco” que podrían
estar incluidos en un álbum el próximo año. En la misma espera están los
Sexores que vuelven con más Shoegaze después de un exitoso 2016 con el “Red
Rooms”. Tres nuevos sencillos aparecieron: “Allures”, “Rigel” y “Bluish Lovers”
que podrían integrar el nuevo álbum que se llamará “East / West” y que se
lanzará este quince de mayo del 2018.
Continuamos en modo de espera con Tayos Tayos Tayos desde
“La Perla” revelando la maravillosa voz de “La Habitante de la Luna” Sabi
Gallegos Anda que también está a cargo dela guitarra y el sintetizador,
volvemos a ver al “Macho Muchacho” Aldo Vanoni con look Jack White también en
la voz, guitarra y sintetizador, completa la alineación con Sebastián Peralta
en el bajo y Aldo Macciavello en la batería. Lo suyo es su propia versión del
gótico, un sonido oscuro que no está tan desprovisto de luz y que se refleja en
sus canciones: “El Cráneo de Santa Isabel”, “Tutankabron”, “Panama”, y la
espectacular “Conglomo” que nos recuerda la fuerza de la composición
ecuatoriana. El futuro vislumbra un álbum y lo esperamos con ansias, tal como
lo hacemos con lo que será la interesante propuesta de Pablo Guerrero bajo el
nombre de Ela Mar que lanzó un sencillo “Síndrome Pasado” producido nada más y
nada menos que por “El Peón” Mauro Samaniego. Aquí prevalece un sonido
experimental con mucho sinte y una voz que transita lo onírico encajando
perfectamente sus letras. Está en la mira para el próximo año.
La nostalgia ochentera aparece con el nuevo álbum de 1982.
“Homesick” es el regreso de Sebastián Narvaez y Antonio León a estructuras EDM
a diferencia de “Nuevas Ondas” que tuvo estructura rock. “Plan B” tiene samples
de Say Say Say de Paul McCarney y Michael Jackson, “Eye in the Sky” referencia
a The Alan Parsons Proyect, y las colaboraciones locales son grandiosas, en “Homesick”
participa el auto denominado “mejor rapero del Ecuador” André Farra, y en
“Espiral” Sexores.
Dejamos el sonido sinte para dar paso al rock de Nuevo Bravo
que debutó con el álbum “Hombre M”. Liderado por Mateo Terán, letras por Raúl
Molina, y producido por Mauro Samaniego. Nuevo Bravo quiere revivir el rock con
canciones como “Ojo Seco” o “Camaleón”, pero sin dejar aparte su lado más
sensible expuesto en “Flores Muertas” o “Ana”. Si existe un concepto en este
álbum ese es la intensidad.
Cuando Guardarraya se fue a volver se tomó su tiempo. Y es
que esta banda que conoce los sentimientos más sinceros del Ecuador no da por
sentado nada y lo entregan todo. El resultado final maduró ocho años “Me Fui a
Volver” es su nuevo material que ve la luz gracias a un crowdfunding que
demuestra el apoyo de su audiencia fiel. ¿Algo nuevo? Más moderno, con sintes
predominantes y arreglos eléctricos, escucha: “Ecléctica” o “Burro Yeguero”.
Dicen que el sonido conseguido es irrepetible con las condiciones particulares
de grabación allá en una hacienda en Cayambe. Si bien es moderno no deja de ser
el clásico Guardarraya de canciones honestas como “Machuca” y “Hoy”, también
crean atmósferas que le otorgan cierta psicodelia como en “Otro Rato”. Álvaro
Bermeo, Mateo Crespo, Andrés Caicedo, Jason De la Vega, Felipe Andino, y Franco
Aguirre es la alineación que nos promete compartir buena música y Norteño por
todos los escenarios y callejuelas del país. ¡Lero Lero!
El folclor no queda fuera este 2017 con “De Raíz” un
proyecto de música folclórica contemporánea liderado por Stalin Pacheco, Marco
Yupangui y Emmanuel Vásconez. “De Raíz” es el resultado de la investigación de
diversos instrumentos tradicionales como la zampoña, rondador, payas,
pingullos, y su mezcla con otros más actuales como la guitarra eléctrica, la batería,
y violín. Su estilo también se ve afectado por esa mezcla de música étnica
ecuatoriana con sonidos contemporáneos como el rock, jazz, y música académica.
El álbum “In / Fusión” es un viaje por once temas compuestos por Pacheco, Yupangui
y Vásconez; material para conectar con ritmos tradicionales como el yumbo,
yaraví, sanjuán, fandango, danzante, chaspishca y capishca. Escucha “Hilo de
Sueños”, “Sol de Lluvias”, “Raymi Sound” y “Espiral”.
Este año no ha sido indiferente con la tiranía. La de José
Orellana. Madre, Padre, Líder, Tirano, cantante, y compositor de La Madre
Tirana. Al puro estilo de Led Zeppelin nombrando sus álbumes aparece “La Madre
Tirana II” con un sonido más experimental que su predecesor, lo que no
significa que esté falto de temas enganchadores como es el caso de “Agripina
rock n´ roll” que usa los riffs de “Anna” de los Beatles. Influencias
fundamentales recaen en Charly García y Nirvana que no se manifiestan
explícitamente en el álbum. Canciones como “El Mono Fundamental” brindan un sacudón
con ritmos violentos que contrastan con la melodiosa “Como María”. “El Ocaso de
los Ídolos” aparte de ser una referencia a al filósofo alemán Nietzche es una
de las canciones que más estremece, y viene acompañado por un video que solo
suma aún más la estética tirana, que también aparece en “Barcos Ebrios”…
¿Rimbaud?. Viaja con “Saturno” y no temas que este es un gran trabajo producido
por el hermano de José, Pablo Jerónimo, que no deja de sorprendernos con su
capacidad creativa. “La Madre Tirana II” convocó a la ilustradora Cristina Merchán "Miti Miti" para crear la portada del álbum físico que es una maravilla.
Las propuestas que merecen una mención especial van para
Cementerio de Elefantes con su álbum “Larutanatural”, el EP “Las Luces” de
Jurupis and the Sheeps, el proyecto experimental cumbia de Guanaco Mc bajo el
nombre de Guanchaka con “Monte Abajo”, para Nochka con su “Miti Miti”, y por
último a Neoma quién es una de las voces más frescas y jóvenes de la música hoy
por hoy.
Estoy seguro que muchos de estos nombres seguirán
sorprendiéndonos en el 2018. Nuevos nombres aparecerán, porque el año se acaba,
pero el ocaso está muy lejos de ponerle un punto final a nuestra música. Esto
fue el 2017 en la escena alternativa de Ecuador. Todas las fotos de este artículo son cortesía de Xavier Gallegos / Encuentra sus fotografías en Instragram como: @siete_ph @xavier_gallegos_s ______________________________________________________________________________
Este playlist no incluye canciones de Tayos Tayos Tayos, De Raíz y Mala Vibra que no tienen su música en Spotify pero les dejo algunas de sus canciones disponibles de YouTube.
Esta es la historia de aquel que nunca sale en las fotos. No es el chupacabras, es el Daniel. El fin de semana pasado nos embarcamos en un viaje fotográfico más allá del Parque Nacional El Cajas en la provincia del Azuay. El equipo estuvo conformado por un cartógrafo: Felipe (desde España), un sociólogo, abogado: Daniel, y un comunicador y publicista: osea yo. Todos fotógrafos, algunos más que otros. Yo sigo llevando el bidón de agua por si alguien se pregunta sobre mis dotes fotográficos. En fin, esto de capturar las estrellas es todo un arte que Daniel lo tiene casi dominado, Felipe le sigue el paso con su cámara análoga y habla puras hostias sobre una exposición. Yo me congelo, me olvidé el sleeping, una capa interna para mi pantalón, una casaca adicional y el bloqueador solar. Nobody says it was eeeeaaaasyyyyy. Estas son fotos tipo backstage si eso es posible en estos tipos de viajes outdoors. Relájense y disfruten.
Muchos son los estereotipos que tenemos sobre nuestros
países vecinos. Incluso llegan a niveles de intolerancia xenófoba. Pero estos
impulsos sin fundamento casi instantáneos se pierden cuando reconocemos sus
cualidades, muchas de ellas las hemos podido disfrutar; como las letras de
Gabo, la música de Joe Arroyo, el escorpión de Higuita, la belleza de sus
mujeres, el café.
Cuando veo noticias del país cafetero en la televisión me
resulta lejano, como si estuvieran en otro continente, como si no hubiéramos compartido
nunca un pasado juntos. Saco un mapa y me sorprende lo cerca que está. ¿Por qué
no se me ocurrió visitarlo antes? Acompáñenme, vamos a hacernos una idea más
cercana de nuestros vecinos del norte.
Empezamos bien con un vuelo directo a Bogotá desde Quito.
200 dólares más o menos en la aerolínea Wingo, cualquier preferencia (como
escoger tu asiento, o llevar una maleta grande) te va a costar extra. Lee las
letras pequeñas, prepara con anticipación y no seas tacaño.
Los temas más recientes sobre Colombia son sobre la paz con
la guerrilla. El Presidente Santos ganó el Premio Nobel de la Paz por estos
esfuerzos. En contraste ganó el “no” en el “plebiscito por la paz”, una
votación que registró un ausentismo mayor al 60%. Las votaciones en Colombia
son voluntarias. Aun así la diferencia de votos positivos y negativos fue
reducida. El “no” estaba respaldado por el ex presidente Álvaro Uribe.
Muchos dicen que la guerrilla ha sido siempre la excusa de
todos los problemas colombianos, pero que el verdadero problema es la
corrupción que se oculta en esa densa selva política. Se dice que los
colombianos están divorciados de la clase política.
(A este señor le puedes pagar por la explicación completa de la historia de la plaza)
El sol del mediodía en la capital se siente fuerte, y más
cuando caminas por la Plaza de Bolívar. No tiene ningún tipo de árbol o planta
decorativa. El mismo Libertador sufre los embates del sol en el medio de una
plaza de color beige rodeado de un infinito número de palomas que no se cansan
de comer el maíz que los turistas y locales les tiran. Los policías llevan Rottweilers
con bozales para nuestra protección. La seguridad se intensifica al pasar por
la residencia del presidente (donde no vive), el Palacio de Nariño, nadie pasa
sin que un policía revise tu bolso o mochila. No debes caminar por la vereda
del palacio. Cualquier cosa la calle o al frente. Estas medidas no son
arbitrarias, basta recordar el “Bogotazo” o la toma del palacio de justicia
años atrás. Años decisivos para el futuro de Colombia.
Sentado en las gradas del Capitolio Nacional aprovecho la
sombra para descansar un poco. Los vendedores te hacen sentir como un rey, las
opciones compiten entre helados y hormiga culona. Esta última es conocida por
su alta cantidad de proteína y afrodisiaco, incluso se regala en bodas. Debí
comprar la hormiga.
El transporte público en Bogotá está liderado por el
Transmilenio, el metro, y los buses. Todos integrados. Ahora, subir al
Transmilenio y entender sus rutas y salidas y conexiones es toda una aventura.
Como el tiempo es oro no dudes en preguntar a los encargados qué ruta tomar a
tu destino, ellos lo saben todo, y encima están de buen humor.
Me fui al Parque de la 93, en la zona de Chapinero al norte,
me reencontré con Karen, a quién conocí en Santiago de Chile en 2015; junto a
León, su novio, comimos un “calentado” en un restaurante, se supone que son
sobras de comida, se sirve como un plato a la carta de muchas maneras, puede
llevar complementos, es muy colombiano. Cuando viajas tienes la opción turista,
o la opción de sentirte como un local.
Más tarde recorrimos la Zona T, la zona rosa de Bogotá, repleta
de bares y restaurantes. Nos metimos a un bar para beber unas cervezas
artesanales. Previamente hicimos una parada en la cervecería “más chica” de la
capital: BBC (Bogotá Beer Company); básicamente crearon una cerveza que se sienta muy bogotana, sus tipos
de cerveza llevan nombres de los barrios de Bogotá como: Monserrate,
Candelaria, Chapinero, etc… Está buena.
La noche en “La Candelaria” (centro de Bogotá) es peligroso
y hay que ir con cuidado. Por el día queda cerca El Museo del Oro donde puedes encontrar
una pieza de oro maravillosa no solo por su historia, sino también por su
construcción: la Balsa Muisca. No muy lejos está El Parque de los Periodistas
donde buscaba el Free Walking Tour Bogotá y casualmente me tropecé con el
Bogotá Graffiti Tour que recorre el barrio de La Candelaria en base a los
graffitis que varios Street Artist locales e internacionales han dejado en las
paredes de la ciudad. Esta es una gran opción para conocer más a fondo la
coyuntura artística, política y social de Colombia. Carlos, nuestro guía,
explicaba con lujo de detalle los hechos que provocaron las expresiones
protesta de esos graffitis. Para los curiosos estos son algunos nombres que
integran la lista de artistas que dejaron una marca en Bogotá (algunos siguen
hasta hoy): Guerrero, Hox, DjLu, Animal Power Crew (APC), Lesivo, Rodez, Hell
Saint Cat, Kiptoe, etc…
En este mismo tour visitamos la Plazoleta del Chorro de
Quevedo, donde se cree se fundó Bogotá, al que se accede por un callejón (Calle
del Embudo) que está cerca del Hostal Fátima donde estuve y que recomiendo si
lo que buscas es un hospedaje mochilero fiestero, barato, y de calidad. Si tienes suerte trata de conversar
con Roberto en el bar, sabe mucho sobre la historia y cultura colombiana. Como iba
diciendo… La plazoleta es perfecta para relajarse, ver cómo cae la tarde
tomando un vino acompañado por la música que los viajeros ofrecen con toda la
buena vibra. De vez en cuando la policía pide papeles a la gente de la plaza, como
para no olvidarnos de estar tensos.
Carlos nuestro guía del graffiti nos recomienda visitar el
mirador del Santuario de Monserrate. En camino puedes visitar la Casa Museo
Quinta de Bolívar. Vale la pena saber cómo vivía el Libertador junto a la
temperamental Manuela Sáenz (la vasenilla viene incluida). Después puedes subir
las gradas para el mirador, o si no quieres sudar la gota gorda, hay un
funicular, pero debes hacer una fila enorme y no tienes cara de tener paciencia
¿o sí? No subas en la noche parcerito.
(Vista del Santuario de Monserrate )
El tour graffiti termina recordando a Diego Felipe Becerra,
un joven de 16 años que fue asesinado por un elemento policial con un disparo
en la espalda mientras grafiteaba una pared. La comunidad grafitera se encargó
de que no se olvidaran de su nombre “Tripido”.
(Esta infografía fue tomada del portal web de la revista
Semana de Colombia que fue publicada el 11 de noviembre de 2017 en este enlace:
http://www.semana.com/on-line/multimedia/infografia-los-casos-mas-controvertidos-y-mediaticos-de-colombia/517202)
Bogotá tiene una oferta cultural diversa y muy importante
como el caso del Museo Botero que además del anfitrión, se incluye una muestra
adicional de los artistas más importantes del mundo: Chagall, Giacometti,
Picasso, etc… Se siente como si hubiera descubierto un tesoro escondido.
Cuando le pregunté a los colombianos sobre su café favorito
no pudieron decirme uno. Hay tantos y todos muy buenos que no queda más que
hacerle caso a la publicidad cafetera que más ha calado en mí ser adicto a la
cafeína. “Dios” sabe que es el “mejor”. Después del café me voy al norte, y
vuelvo con la segunda parte de esta historia.
Es importante entender que este momento es único en la
música ecuatoriana. La propaganda del gobierno prendió el patriotismo colectivo
como pocas veces se ha visto, la aparición de leyes que promueven la difusión
de música nacional fue muy importante, pero ante todo, las bandas se las han
ingeniado para prevalecer y sobrevivir (como siempre) en medio de una audiencia
poco interesada e ingrata. Aun así, hoy se escucha más música de la nuestra,
que en realidad está lejos de ser nuestra nuestra. Aceptémoslo somos demasiado
snobs.
Así con ese panorama, la mejor apuesta que los músicos
locales pudieron hacer es dejar de lado el protagonismo de la guitarra para dar
paso a otros instrumentos, y otras sonoridades, a veces más simples. Dejaron de
lado las composiciones y letras complejas, se dedicaron a cantar sobre sexo y
banalidad olvidando toda coyuntura política y social. Aunque algunos surgieron
con mensajes revolucionarios sin darse cuenta, me refiero a los sonidos que
homenajean a nuestros ancestros, y en algunos casos hasta renuevan nuestras
raíces.
Sin más preámbulo ¿Qué fue lo mejor del 2016?
Uno de los más destacados es el quiteño Daniel Lofreda más
conocido como Quixosis que lanzó el álbum De
Fiúcher en el que hace realidad un nuevo mestizaje de tecnologías. Un
sonido creado sin computador, pero con muchas máquinas. Si el “Andes Step” tuvo
un origen, yo le apuesto a Quixosis. Escucha “Igual a equis” y “Desenfoque: No
Demise(live)”. Lanzó además un tema para el colectivo argentino Canal Dub que
tiene el recopilatorio World Riddims,
en el volumen 2 incluye “Gnossienne #1 /Satie & Dali (singol)”, una re
versión fantástica de la obra del alemán Erik Satie.
En el país no se escucha frecuentemente la creación de
géneros musicales nuevos, o serios. El “Andes Step” es el más nuevo. Gracias a
Daniel López podríamos estar hablando del género “Reggaetón Abstracto”. López
cruza las líneas de la experimentación electrónica con el tema “Temple”.
Todavía hay demasiados prejuicios con ese género, pero quién sabe qué pase en
el futuro, la cumbia en Argentina se impregnó de un nuevo prestigio después de
que aparecieran fusiones electrónicas como por ejemplo con Pedro Canale de
Chancha Vía Circuito.
Lascivio Bohemia es todo experimento con su Afro Andes EP. Como ya dedujeron, es una
mezcla con base en la música electrónica y los cantos tradicionales afro
ecuatorianos de la zona de Esmeraldas. Se puede disfrutar del particular sonido
de la marimba y el cununo, toda una experiencia con “Caderona” o “Congo”.
La banda guayaquileña que no le teme a la experimentación,
esa es Morfeo, su álbum RA los muestra
oscuros y viscerales, con letras en su mayoría sobre amor, desamor, rupturas;
que son algunos de los elementos que conforman este trabajo. Un sonido bien
logrado protagonizado por muchos sintetizadores, composiciones complejas,
saturadas, y equilibradas por la voz de Carlos Bohórquez. Hazte una idea con
“Más”, y “Perdidos en la Noche”. No olvides escuchar “Psicópata” el nuevo tema
de Mamá Soy Demente, banda liderada también por Bohórquez.
Conde Data es el hijo de las bandas: Mamá Soy Demente,
Morfeo y Macho Muchacho. Lanzó los temas “Kuatro”y “Quasar” en los que continúan
su estilo electrónico con sobredosis de samplers y sintetizadores, sorprende
con la riqueza del manejo de la voz, sin duda la mejor del espectro alternativo
del ecuador.
Un gran futuro le espera a Xavier Peñaherrera, a quien
conocí en la boda de una amiga querida. El es dj y productor que bajo el
seudónimo Xavier Pla nos trajo “Snitch” un gran tema que por alguna razón me
suena muy bien para esta época navideña, lleva sonidos electro bossa nova con
detalles muy estilizados y cuidados. Experiencia chill out indiscutible.
El rock ha sido una gran influencia para los músicos
ecuatorianos, y ha sido difícil salir de esa fórmula por muchos años. En los
noventa destacaban Sobrepeso y Sal & Mileto en las radios. Hoy podemos disfrutar
de música inspirada en géneros como el Surf Rock o el Post Punk. Es el caso de
Boards, banda guayaquileña liderada por Roberto Chalela, y que nos regaló por
navidad “Burning” un tema ligero y melodioso que hace honores a los ochenta. En
la misma categoría encontramos a los cuencanos Molicie con “Soleado”. Ernesto
Aguilar nos muestra la mejor versión de su voz acompañada de guitarras sin
distorsiones exageradas y toques simples, una canción para el verano que no
tenemos.
Si de álbumes indispensables hablamos Los Días Invisibles de El Extraño integra fácilmente esta lista. El
single “Las Chicas Van en Auto” detalla muy bien su sonido indie rock, aunque
no deja las suaves melodías presentes en “Batallas” o “Remolinos”. Este material
tiene cojones, así como Rastros de
Los Vuelos de Mariangula. Un álbum que no tiene miedo de mezclar shoegaze,
grunge y rock. Lanzaron “Celuloide” como su corte comercial, que contrasta con
canciones como “Tetetes”, o “Tanteando(Braazil)”. Sonidos más fuertes que cogen
el estómago.
Volvemos a la costa ecuatoriana con El General Villamil y su
Jalea un álbum muy divertido de
escuchar. Con estilo surf rock y algo de psicodelia, escucha; “Madrigal
Olonsero”, “Chicha Serf”, o su canción insignia “Es El Amor”. Vale la pena
escucharlos en vivo. Así como la banda de Pedro Bonfim, Lolabúm, que metió a la
gente al escenario de la glorieta del Parque Calderón en Cuenca para cantar
juntos, emocionados y algo cabreados (fallas de sonido) su disco debut que
tiene de todo; punk, rock, y la mejor “balada” quinceañera del año, sí,
“Ventanas”. Incluye en tu playlist *“Ciempiés”, y “De Fondo”.
Estos son tiempos de tiranía, y para eso necesitamos un
representante digno. ¿Vladímir? No. Me refiero al proyecto solista de José
Orellana, líder de Jodamassa. La Madre Tirana tiene un lado más sensible y
personal que percibimos previamente en el Esteban
Albino(con Jodamassa). La
tiranía suena a redención y revelación, transparente con influencias como
Charly García y Spineta. Orellana compuso todo el sonido. En el escenario se
despoja de su protectora guitarra para enfocarse en la voz. “Alferecía (Rock N
Roll)”, “El Cuadro”, “La Mañana Negra” canciones básicas para un álbum homónimo
diverso y lleno de sorpresas, así como el 2016.
Da Pawn, la banda de Mauro Samaniego nos regaló un disco
maravilloso Verano en Coma. Apoyado
en un crowdfunding local, este nuevo material es melodías bien logradas por
todo lado, la voz de Samaniego suena mejor que nunca, se nota el compromiso de
la banda por lograr un sonido superior y sólido, logros que solo con el tiempo
se consiguen. El tiempo es el tema central de las letras, demasiado evidente en
“Años”, “Temblores”, “Ballenas de Ruido”. Sí, suenan a Strokes
intencionalmente. Llegan a su mejor momento en “Ballenas de Ruido”. Si aún no
los ven en vivo, inclúyanlo en la lista de metas del nuevo año, ahí junto a
bajar de peso y dejar de fumar.
Y para tomar en cuenta. Ricardo Pita con su Viento Eterno. Swing Original Monks con
“Amor Inalámbrico”. Elia con “Libertad, Cultura, Fe”. El Porno EP de la banda Porno. El álbum Blasfemia de Guanaco, el EP de André Farra Nightime, Red Rooms de
Sexores, y “Asyntota” de HIATO.
Se acaba el 2016. He disfrutado
mucho de estas increíbles bandas ecuatorianas que espero regresen con más
música. Hay que mencionar la importancia de los espacios culturales que hacen
posible la difusión de todo esto, en particular a República Sur. Ya nos veremos
en el 2017, ojalá no perdamos la viada.
*Tonicamo hace una versión muy buena de “Ciempiés”
**Texto publicado en la gaceta cultural de República Sur del mes de enero del 2017
-Darío Orellana es “El Interruptor” programa de radio
alternativo que se transmite de lunes a viernes en 102.1 FM