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domingo, 12 de noviembre de 2017

Vive Colombia, Viaja por ella (Parte 1)


Muchos son los estereotipos que tenemos sobre nuestros países vecinos. Incluso llegan a niveles de intolerancia xenófoba. Pero estos impulsos sin fundamento casi instantáneos se pierden cuando reconocemos sus cualidades, muchas de ellas las hemos podido disfrutar; como las letras de Gabo, la música de Joe Arroyo, el escorpión de Higuita, la belleza de sus mujeres, el café.

Cuando veo noticias del país cafetero en la televisión me resulta lejano, como si estuvieran en otro continente, como si no hubiéramos compartido nunca un pasado junto. Saco un mapa y me sorprende lo cerca que está. ¿Por qué no se me ocurrió visitarlo antes? Acompáñenme, vamos a hacernos una idea más cercana de nuestros vecinos del norte.

Empezamos bien con un vuelo directo a Bogotá desde Quito. 200 dólares más o menos en la aerolínea Wingo, cualquier preferencia (como escoger tu asiento, o llevar una maleta grande) te va a costar extra. Lee las letras pequeñas, prepara con anticipación y no seas tacaño.

Los temas más recientes sobre Colombia son sobre la paz con la guerrilla. El Presidente Santos ganó el Premio Nobel de la Paz por estos esfuerzos. En contraste ganó el “no” en el “plebiscito por la paz”, una votación que registró un ausentismo mayor al 60%. Las votaciones en Colombia son voluntarias. Aun así la diferencia de votos positivos y negativos fue reducida. El “no” estaba respaldado por el ex presidente Álvaro Uribe.

Muchos dicen que la guerrilla ha sido siempre la excusa de todos los problemas colombianos, pero que el verdadero problema es la corrupción que se oculta en esa densa selva política. Se dice que los colombianos están divorciados de la clase política.































(A este señor le puedes pagar por la explicación completa de la historia de la plaza)

















































































































El sol del mediodía en la capital se siente fuerte, y más cuando caminas por la Plaza de Bolívar. No tiene ningún tipo de árbol o planta decorativa. El mismo Libertador sufre los embates del sol en el medio de una plaza de color beige rodeado de un infinito número de palomas que no se cansan de comer el maíz que los turistas y locales les tiran. Los policías llevan Rottweilers con bozales para nuestra protección. La seguridad se intensifica al pasar por la residencia del presidente (donde no vive), el Palacio de Nariño, nadie pasa sin que un policía revise tu bolso o mochila. No debes caminar por la vereda del palacio. Cualquier cosa la calle o al frente. Estas medidas no son arbitrarias, basta recordar el “Bogotazo” o la toma del palacio de justicia años atrás. Años decisivos para el futuro de Colombia.

Sentado en las gradas del Capitolio Nacional aprovecho la sombra para descansar un poco. Los vendedores te hacen sentir como un rey, las opciones compiten entre helados y hormiga culona. Esta última es conocida por su alta cantidad de proteína y afrodisiaco, incluso se regala en bodas. Debí comprar la hormiga.




El transporte público en Bogotá está liderado por el Transmilenio, el metro, y los buses. Todos integrados. Ahora, subir al Transmilenio y entender sus rutas y salidas y conexiones es toda una aventura. Como el tiempo es oro no dudes en preguntar a los encargados qué ruta tomar a tu destino, ellos lo saben todo, y encima están de buen humor.   

Me fui al Parque de la 93, en la zona de Chapinero al norte, me reencontré con Karen, a quién conocí en Santiago de Chile en 2015; junto a León, su novio, comimos un “calentado” en un restaurante, se supone que son sobras de comida, se sirve como un plato a la carta de muchas maneras, puede llevar complementos, es muy colombiano. Cuando viajas tienes la opción turista, o la opción de sentirte como un local.

Más tarde recorrimos la Zona T, la zona rosa de Bogotá, repleta de bares y restaurantes. Nos metimos a un bar para beber unas cervezas artesanales. Previamente hicimos una parada en la cervecería “más chica” de la capital: BBC (Bogotá Beer Company); básicamente crearon una  cerveza que se sienta muy bogotana, sus tipos de cerveza llevan nombres de los barrios de Bogotá como: Monserrate, Candelaria, Chapinero, etc… Está buena.

La noche en “La Candelaria” (centro de Bogotá) es peligroso y hay que ir con cuidado. Por el día queda cerca El Museo del Oro donde puedes encontrar una pieza de oro maravillosa no solo por su historia, sino también por su construcción: la Balsa Muisca. No muy lejos está El Parque de los Periodistas donde buscaba el Free Walking Tour Bogotá y casualmente me tropecé con el Bogotá Graffiti Tour que recorre el barrio de La Candelaria en base a los graffitis que varios Street Artist locales e internacionales han dejado en las paredes de la ciudad. Esta es una gran opción para conocer más a fondo la coyuntura artística, política y social de Colombia. Carlos, nuestro guía, explicaba con lujo de detalle los hechos que provocaron las expresiones protesta de esos graffitis. Para los curiosos estos son algunos nombres que integran la lista de artistas que dejaron una marca en Bogotá (algunos siguen hasta hoy): Guerrero, Hox, DjLu, Animal Power Crew (APC), Lesivo, Rodez, Hell Saint Cat, Kiptoe, etc…
  































En este mismo tour visitamos la Plazoleta del Chorro de Quevedo, donde se cree se fundó Bogotá, al que se accede por un callejón (Calle del Embudo) que está cerca del Hostal Fátima donde estuve y que recomiendo si lo que buscas es un hospedaje mochilero fiestero, barato,  y de calidad. Si tienes suerte trata de conversar con Roberto en el bar, sabe mucho sobre la historia y cultura colombiana. Como iba diciendo… La plazoleta es perfecta para relajarse, ver cómo cae la tarde tomando un vino acompañado por la música que los viajeros ofrecen con toda la buena vibra. De vez en cuando la policía pide papeles a la gente de la plaza, como para no olvidarnos de estar tensos.          
  
Carlos nuestro guía del graffiti nos recomienda visitar el mirador del Santuario de Monserrate. En camino puedes visitar la Casa Museo Quinta de Bolívar. Vale la pena saber cómo vivía el Libertador junto a la temperamental Manuela Sáenz (la vasenilla viene incluida). Después puedes subir las gradas para el mirador, o si no quieres sudar la gota gorda, hay un funicular, pero debes hacer una fila enorme y no tienes cara de tener paciencia ¿o sí? No subas en la noche parcerito.


 (Vista del Santuario de Monserrate )


El tour graffiti termina recordando a Diego Felipe Becerra, un joven de 16 años que fue asesinado por un elemento policial con un disparo en la espalda mientras grafiteaba una pared. La comunidad grafitera se encargó de que no se olvidaran de su nombre “Tripido”.




(Esta infografía fue tomada del portal web de la revista Semana de Colombia que fue publicada el 11 de noviembre de 2017 en este enlace: http://www.semana.com/on-line/multimedia/infografia-los-casos-mas-controvertidos-y-mediaticos-de-colombia/517202)

Bogotá tiene una oferta cultural diversa y muy importante como el caso del Museo Botero que además del anfitrión, se incluye una muestra adicional de los artistas más importantes del mundo: Chagall, Giacometti, Picasso, etc… Se siente como si hubiera descubierto un tesoro escondido.

Cuando le pregunté a los colombianos sobre su café favorito no pudieron decirme uno. Hay tantos y todos muy buenos que no queda más que hacerle caso a la publicidad cafetera que más ha calado en mí ser adicto a la cafeína. “Dios” sabe que es el “mejor”. Después del café me voy al norte, y vuelvo con la segunda parte de esta historia.


viernes, 13 de octubre de 2017

Lo mejor del 2016 Ecuador

























Es importante entender que este momento es único en la música ecuatoriana. La propaganda del gobierno prendió el patriotismo colectivo como pocas veces se ha visto, la aparición de leyes que promueven la difusión de música nacional fue muy importante, pero ante todo, las bandas se las han ingeniado para prevalecer y sobrevivir (como siempre) en medio de una audiencia poco interesada e ingrata. Aun así, hoy se escucha más música de la nuestra, que en realidad está lejos de ser nuestra nuestra. Aceptémoslo somos demasiado snobs.

Así con ese panorama, la mejor apuesta que los músicos locales pudieron hacer es dejar de lado el protagonismo de la guitarra para dar paso a otros instrumentos, y otras sonoridades, a veces más simples. Dejaron de lado las composiciones y letras complejas, se dedicaron a cantar sobre sexo y banalidad olvidando toda coyuntura política y social. Aunque algunos surgieron con mensajes revolucionarios sin darse cuenta, me refiero a los sonidos que homenajean a nuestros ancestros, y en algunos casos hasta renuevan nuestras raíces.

Sin más preámbulo ¿Qué fue lo mejor del 2016?

Uno de los más destacados es el quiteño Daniel Lofreda más conocido como Quixosis que lanzó el álbum De Fiúcher en el que hace realidad un nuevo mestizaje de tecnologías. Un sonido creado sin computador, pero con muchas máquinas. Si el “Andes Step” tuvo un origen, yo le apuesto a Quixosis. Escucha “Igual a equis” y “Desenfoque: No Demise(live)”. Lanzó además un tema para el colectivo argentino Canal Dub que tiene el recopilatorio World Riddims, en el volumen 2 incluye “Gnossienne #1 /Satie & Dali (singol)”, una re versión fantástica de la obra del alemán Erik Satie.

En el país no se escucha frecuentemente la creación de géneros musicales nuevos, o serios. El “Andes Step” es el más nuevo. Gracias a Daniel López podríamos estar hablando del género “Reggaetón Abstracto”. López cruza las líneas de la experimentación electrónica con el tema “Temple”. Todavía hay demasiados prejuicios con ese género, pero quién sabe qué pase en el futuro, la cumbia en Argentina se impregnó de un nuevo prestigio después de que aparecieran fusiones electrónicas como por ejemplo con Pedro Canale de Chancha Vía Circuito.

Lascivio Bohemia es todo experimento con su Afro Andes EP. Como ya dedujeron, es una mezcla con base en la música electrónica y los cantos tradicionales afro ecuatorianos de la zona de Esmeraldas. Se puede disfrutar del particular sonido de la marimba y el cununo, toda una experiencia con “Caderona” o “Congo”.

La banda guayaquileña que no le teme a la experimentación, esa es Morfeo, su álbum RA los muestra oscuros y viscerales, con letras en su mayoría sobre amor, desamor, rupturas; que son algunos de los elementos que conforman este trabajo. Un sonido bien logrado protagonizado por muchos sintetizadores, composiciones complejas, saturadas, y equilibradas por la voz de Carlos Bohórquez. Hazte una idea con “Más”, y “Perdidos en la Noche”. No olvides escuchar “Psicópata” el nuevo tema de Mamá Soy Demente, banda liderada también por Bohórquez.

Conde Data es el hijo de las bandas: Mamá Soy Demente, Morfeo y Macho Muchacho. Lanzó los temas “Kuatro”y “Quasar” en los que continúan su estilo electrónico con sobredosis de samplers y sintetizadores, sorprende con la riqueza del manejo de la voz, sin duda la mejor del espectro alternativo del ecuador.

Un gran futuro le espera a Xavier Peñaherrera, a quien conocí en la boda de una amiga querida. El es dj y productor que bajo el seudónimo Xavier Pla nos trajo “Snitch” un gran tema que por alguna razón me suena muy bien para esta época navideña, lleva sonidos electro bossa nova con detalles muy estilizados y cuidados. Experiencia chill out indiscutible.

El rock ha sido una gran influencia para los músicos ecuatorianos, y ha sido difícil salir de esa fórmula por muchos años. En los noventa destacaban Sobrepeso y Sal & Mileto en las radios. Hoy podemos disfrutar de música inspirada en géneros como el Surf Rock o el Post Punk. Es el caso de Boards, banda guayaquileña liderada por Roberto Chalela, y que nos regaló por navidad “Burning” un tema ligero y melodioso que hace honores a los ochenta. En la misma categoría encontramos a los cuencanos Molicie con “Soleado”. Ernesto Aguilar nos muestra la mejor versión de su voz acompañada de guitarras sin distorsiones exageradas y toques simples, una canción para el verano que no tenemos. 

Si de álbumes indispensables hablamos Los Días Invisibles de El Extraño integra fácilmente esta lista. El single “Las Chicas Van en Auto” detalla muy bien su sonido indie rock, aunque no deja las suaves melodías presentes en “Batallas” o “Remolinos”. Este material tiene cojones, así como Rastros de Los Vuelos de Mariangula. Un álbum que no tiene miedo de mezclar shoegaze, grunge y rock. Lanzaron “Celuloide” como su corte comercial, que contrasta con canciones como “Tetetes”, o “Tanteando(Braazil)”. Sonidos más fuertes que cogen el estómago.

Volvemos a la costa ecuatoriana con El General Villamil y su Jalea un álbum muy divertido de escuchar. Con estilo surf rock y algo de psicodelia, escucha; “Madrigal Olonsero”, “Chicha Serf”, o su canción insignia “Es El Amor”. Vale la pena escucharlos en vivo. Así como la banda de Pedro Bonfim, Lolabúm, que metió a la gente al escenario de la glorieta del Parque Calderón en Cuenca para cantar juntos, emocionados y algo cabreados (fallas de sonido) su disco debut que tiene de todo; punk, rock, y la mejor “balada” quinceañera del año, sí, “Ventanas”. Incluye en tu playlist *“Ciempiés”, y “De Fondo”. 

Estos son tiempos de tiranía, y para eso necesitamos un representante digno. ¿Vladímir? No. Me refiero al proyecto solista de José Orellana, líder de Jodamassa. La Madre Tirana tiene un lado más sensible y personal que percibimos previamente en el Esteban Albino(con Jodamassa) . La tiranía suena a redención y revelación, transparente con influencias como Charly García y Spineta. Orellana compuso todo el sonido. En el escenario se despoja de su protectora guitarra para enfocarse en la voz. “Alferecía (Rock N Roll)”, “El Cuadro”, “La Mañana Negra” canciones básicas para un álbum homónimo diverso y lleno de sorpresas, así como el 2016.

Da Pawn, la banda de Mauro Samaniego nos regaló un disco maravilloso Verano en Coma. Apoyado en un crowdfunding local, este nuevo material es melodías bien logradas por todo lado, la voz de Samaniego suena mejor que nunca, se nota el compromiso de la banda por lograr un sonido superior y sólido, logros que solo con el tiempo se consiguen. El tiempo es el tema central de las letras, demasiado evidente en “Años”, “Temblores”, “Ballenas de Ruido”. Sí, suenan a Strokes intencionalmente. Llegan a su mejor momento en “Ballenas de Ruido”. Si aún no los ven en vivo, inclúyanlo en la lista de metas del nuevo año, ahí junto a bajar de peso y dejar de fumar.

Y para tomar en cuenta. Ricardo Pita con su Viento Eterno. Swing Original Monks con “Amor Inalámbrico”. Elia con “Libertad, Cultura, Fe”. El Porno EP de la banda Porno. El álbum Blasfemia de Guanaco, el EP de André Farra Nightime, Red Rooms de Sexores, y “Asyntota” de HIATO.
Se acaba el 2016. He disfrutado mucho de estas increíbles bandas ecuatorianas que espero regresen con más música. Hay que mencionar la importancia de los espacios culturales que hacen posible la difusión de todo esto, en particular a República Sur. Ya nos veremos en el 2017, ojalá no perdamos la viada.

*Tonicamo hace una versión muy buena de “Ciempiés”

**Texto publicado en la gaceta cultural de República Sur del mes de enero del 2017
-Darío Orellana es “El Interruptor” programa de radio alternativo que se transmite de lunes a viernes en 102.1 FM


martes, 22 de agosto de 2017

Cerro Fasayñan


Menos palabras más acción


























Descendiendo el Cerro Fasayñán































Prisca llegando a la primera cumbre




























El Suco antes de llegar a la primera cumbre
































Nuestro guía Pancho Jack motivando
































Laguna del cráter del volcán extinto en en Cerro Fasayñan

viernes, 28 de abril de 2017

Un Gato Vegetariano


Ilustración: Isabel Mardonez
Instagram: devilcrayon


El gastroenterólogo desde un inicio trató de impresionarme con su pantalla táctil. Tecleaba mi nombre con sus dedos índices. De la misma forma ingresó el diagnóstico en mi ficha médica. No sé si intentaba hacer tiempo o en verdad falló la clase de mecanografía de primero de básica. El hombre corpulento y vozalón emitió por fin el veredicto. Gastritis crónica. Así empieza una historia de terror llena de drogas, sobriedad, celibato y vegetarianismo.

 “Old Habits Die Hard” canta Mick Jagger para la banda sonora de Alfie, una película sobre un borracho, galán, mujeriego con buen gusto. Nada que ver conmigo. “Find what you love and let it kill you” decía otro borracho nada galán, más bien desagradable, pero adorable Charles Bukowski. Sabias palabras que me guiaron a este extraño camino de redención involuntaria.

La gastritis crónica puede devenir en úlcera y en casos graves podría llegar a cáncer. Robin Warren y Barry J. Marshall identificaron en 1982 la "helicopbacter pylori" una bacteria que puede vivir en el entorno ácido del estómago y que es causa de gastritis, o úlceras. Ese descubrimiento les significó un Premio Nobel de Medicina. Yo no tengo este huésped gracias a Ford, aunque después del diagnóstico me prohibieron beber alcohol, cafeína, fumar, comidas grasas, entre otras delicias de un mundo feliz. No podía caer en peor momento, se venía Navidad, Fin de Año, mi cumpleaños, y Carnaval. La Isabel me dijo que este será un muy buen año para mí por todos los sacrificios que he hecho. Ok. ¿A qué hora empieza lo bueno? Cuando escribí más arriba sobre drogas me refería a las que el médico prescribe, no esas que te pegas todos los fines de semana en Girón.

Anthony Bourdain describió a los veganos como “…as enemies of everything that´s good and decent in the human spirit.” No necesito llegar a ese extremo, ya es demasiado renunciar a mis grandes amores, específicamente mi reciente affair de siete años con el gin, mi eterno apego al café/capuccino, y mi adicción a la carne, pan y arroz de este mundo.

¿Cómo sabes que los viejos son viejos? Porque hablan de crimen y enfermedades todo el día. Desde este pasado noviembre me encuentro balbuceando de un solo tema en todas las reuniones sociales: Gastritis y cómo curarla. El detonante obvio de todo esto es producto de una cortesía. Dicen que estamos en crisis, pero a mí nunca me dejan de ofrecer trago. Cuando me niego a los placeres del alcohol todo es malas caras, reacciones de pena, y curiosas recetas milagrosas bajadas de alguna iluminación celestial, el “diablo” del Omezol, o una Tripa Mishqui. Las noches nunca fueron tan aburridas y bien intencionadas.

El otro día visitaba por el cumpleaños de una amiga el Zoociedad. Un antro en donde las clases sociales se pierden en un fraterno y denso olor a comunidad, con un playlist que no ha cambiado desde que tengo dieciocho años. Seguro bailaron la Pantera Rosa versión salsa, y sus impulsos más hippies aparecieron al son de Bob Marley, o Mano Negra. Un sobrio en Zoociedad es como un hípster al reguetón. ¡Sáquese! Mis visitas al “bajo” mundo no han sido iguales desde hace meses. ¿No queda más que embriagarse de felicidad? ¿Y si me acostumbro a esto? No.

¿Y el sexo? El sexo llegó a un nivel extremo alarmante. Cero por ciento. Nadie la invitaría a una noche loca de infusiones. A menos que seas su mejor "amiga" y le hagas a la pijamada. Si el objetivo es coquetear no tienes futuro. “Nadie empezó una aventura bebiendo un vaso de agua” me dijo Érica ebria afuera de un bar del centro. Maldita degenerada. Llámame.

La aventura más grande a la que he estado dedicado últimamente, a falta de otras mejores, es la comida saludable. No significa que este blog vaya a incluir recetas, o que cambie de categoría a gastronomía, no. Ahora me la paso preparando quinua, avena, desayunos con fruta y más avena, festivales de infusión con miel. Me disfracé de vegetariano, para descubrir que cuando vas a un concierto no tienes opciones saludables, te encuentras con un montón de embutidos, gaseosas, dulces, pan blanco. ¿Les parece exagerado? Es vital tener opciones saludables en eventos que congregan mucha gente. Somos lo que comemos, por eso tienes forma de hamburguesa, y hueles como una.

Igual extraño la carne, el café, el gin, el tabaco. No voy a dejar de ser carnívoro, por ahora el experimento saludable va por buen camino. Bienvenida esta temporada estilo purgatorio por todos los crímenes que cometí en contra de mi humanidad. Por ignorancia, a veces sabiendo. “Old Habits Die Hard”. Le dije al Topher que esto me pasó por “la mala vida”, él me respondió que más bien fue “la buena vida”. A la que espero volver después de redimirme.

Hoy tuve cita con el vozalón del gastroenterólogo, perdió de nuevo mi ficha médica en su computadora de pantalla táctil. Aun me quedan unos meses de tratamiento. ¿Qué podría malir sal?


P.D: Deje su cura para la gastritis en un comentario.

martes, 18 de abril de 2017

Una calle de personajes, herederos y soldados


     Un ejercicio asignado por el entonces profesor de redacción. La tarea: investigar la calle Benigno Malo, entre Gran Colombia y Simón Bolívar.


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El Dr. Benigno Malo me recibió en su casa ubicada en la calle que lleva su nombre, o mejor dicho, el nombre de su ancestro, Benigno Malo Valdivieso. Su casa es de origen colonial, y fue construida por Benigno Malo Tamariz, es una obra de adobe y bahareque, de gran tamaño que siempre ha estado en poder de la familia Malo. En los tiempos de fundación, ese sector estaba destinado para vivienda de un español llamado Gonzalo de las Peñas, quien fue el primer Alcalde de Cuenca.

La calle Benigno Malo se llamaba calle del Toril que recuerda el lugar en el que se guardaban los toros de Lidia. Después se llamó Boyacá, lugar histórico en el que Simón Bolívar derrotó a los ejércitos realistas. En 1930 se le llama Benigno Malo Valdivieso, en honor al ilustre cuencano, legislador, y primer rector de la Universidad Estatal de Cuenca.






















El agente personal de Simón Bolívar, Luís López Méndez, formó el Batallón Albión que fue integrado por voluntarios de Inglaterra, Gales y Escocia. Este grupo contribuyó en las guerras de independencia del país. Muchos soldados se quedaron a vivir aquí después de la Batalla del Pichincha. Es así que en nuestra ciudad existen apellidos como Harris, Talbot o Webster. Harris fue uno de los propietarios de la casa que hoy pertenece a la Cooperativa Jardín Azuayo, antes del Banco del Pacífico que fue dirigido por un costeño a quién un miembro de la familia Malo le vendió la casa.

En 1840 ocurrió un terremoto de grandes magnitudes en Cuenca, como resultado La Iglesia de la Compañía que estaba ubicada en la calle Padre Aguirre quedó destruida, y varias casas cuarteadas. Un trabajo para “El Médico de las Casas”. Juan Stiehle, hermano redentorista de origen alemán, que tenía conocimientos de arquitectura, y le fascinaba el estilo francés, estuvo a cargo de realizar varios edificios emblemáticos de la ciudad, entre ellos, La Catedral nueva. Del Parque Hotel & Suites (Antes Casa Arce) también estuvo a cargo del alemán, dicha casa no siempre fue de la familia Arce, Manuel Arce compró ese terreno a la familia Malo, el lugar albergaba pequeños negocios, después de su demolición construyó en 1903 lo que hoy se conoce como Del Parque Hotel & Suites, de estilo francés gracias a Stiehle. Cómo particularidad, en 1915 el municipio premió a sus dueños por haber contribuido al patrimonio de la ciudad. Manolo Montesinos, descendiente de la familia Arce, me comentó que los techos y las cenefas fueron traídos desde Francia, los mismos se mantienen en perfecto estado.





















































































La planta baja de Del Parque fue sede del primer banco de la ciudad de Cuenca, el Banco del Azuay, fundado en 1913, y estuvo en esa dirección hasta 1929, 16 años. El banco tuvo accionistas destacados como: Federico Malo Andrade,  Roberto Crespo Toral, Alberto Muñoz Vernaza, Rafael María Arízaga, Hortensia Mata de Ordóñez, Octavio Vega Garrido, Remigio Crespo Toral. Su presidente fue Federico Malo, y su gerente Roberto Crespo Toral. Esta esquina ocupó también el almacén de José Eljuri, llamado de la misma manera. Posteriormente sería la emblemática foto tienda Lumino Foto Silva, de Julio Silva, que sería remplazada por una heladería.

A la derecha Casa Sojos de aspecto colonial ubicada justo al lado de la casa de la familia Malo, alberga una historia más reciente. En 1978, Mihael Kriegel, empieza su negocio, una heladería que será recordada por muchos, por mucho tiempo. Heladería Holanda, estuvo en la calle Benigno Malo por 32 años, alquilando el lugar a Eva Klinkicht de Tamariz, Cónsul Honoraria de Alemania en Cuenca. La familia Klinkicht heredó la que hoy no ha dejado de ser la Casa Sojos. La Heladería Holanda dejó ese sitio, más adelante desaparecería ese conocido negocio.






























Al frente de estas casas coloniales se encuentra la Casa Tosi, un gran comercio textil que data de 1926. Carlos Tosi Siri deja su natal Italia para asentarse en Ambato, después llegaría a Cuenca en donde coloca su negocio de cuerda y elástico. El negocio fue mejorando y creció, así en 1935 llegan las primeras máquinas trenzadoras, y el 11 de abril empieza la producción en el patio de la casa, en donde estaban los barriles para fermentar el vino de la familia, así nace Pasamanería S.A., emblemática empresa de la ciudad que ha dado y sigue dando trabajo a mucha gente. Casa Tosi ocupaba lo que hoy es una tienda de zapatos de accionistas norteamericanos Payless, el parqueadero Tosi, y el Banco Capital. Casa Tosi ha sido un lugar de comercio, en épocas de fundación, ese sector estuvo asignado a Cabildo y Audiencia. Era un espacio de políticos y administración. Después sería de la familia Ordoñez, a la cual la guayaquileña Hortensia Mata se uniría después. Lo que hoy es Casa Tosi, fue hogar de Hortensia Mata. El famoso aviador italiano Elia Liut, quién fue el primero en sobrevolar los Andes Ecuatorianos, tuvo su recepción en Cuenca en esa casa.            

El Dr. Malo, recuerda la importancia que tuvo Hortensia en la ciudad, me cuenta que los habitantes de Cuenca buscaban el conocimiento, pero que vivíamos en condiciones precarias. Que  a las 6 de la tarde, había un desfile de la servidumbre para botar los deshechos de las bacinillas en las acequias, lo que generaba olores terribles en la noche. Hortensia Mata, tuvo mucho que ver con las mejoras sanitarias en nuestra ciudad.









































































La última esquina construida junto a Casa Tosi, pertenece al Municipio, fue la escuela Seminario para niñas, conocida también como Escuela Central La Inmaculada. Antes de ser un centro de educación, en los tiempos de fundación fue una cárcel, y luego un hospital. Cuando se decidió hacerlo escuela, el hermano redentorista Juan Stiehle, fue llamado a construirlo. Hoy la Escuela Central está remodelada por la Arquitecta Anita Asitinbay, ya no funciona como una escuela, ahora es el Museo de la Ciudad.
Queda decir que los trabajos de restauración redescubren datos sobre la historia de Cuenca. No es un secreto que hace muchos años, los habitantes de esos hogares escondían sus tesoros en paredes o los enterraban en los patios de la casa. Quizás lo que hoy sabemos sobre la calle Benigno Malo, entre Gran Colombia y Bolívar, cambie con el tiempo. Este sector está lleno de nuevos negocios, como Zona Refrescante, Tutto Freddo, Subway, Donuts o Café del Parque; el progreso se abre paso donde reside un heredero de ilustre linaje, el último Benigno Malo.


Comparto este pedazo de historia en el blog celebrando los 460 años de fundación de Cuenca. Curiosidad y orgullo. Te invito a que compartas la información de la calle de tu casa. ¿Qué sabes sobre ella? 





domingo, 9 de abril de 2017

Cochabamba, el corazón de Bolivia.

Llegué en la madrugada a Cochabamba, buscaba un hostal que encontré minutos antes en la guía de viaje “South American Handbook 2014” que llevé, buscaba el “Res Familiar Sabaya” ubicado en la 25 de mayo entre Ecuador y Colombia. El hogar me perseguía. Estaba algo perdido en un paisaje desolado y oscuro. El letrero del Sabaya parecía el de un centro de salud. Dudé, pero a las tres de la mañana poco me quedaba de melindroso.

Primer día de reconocimiento hacia la Plaza 14 de Septiembre (también Plaza Familiar) ahí se puede encontrar casas de cambio, bancos, varias cafeterías; mi preferida tiene un estilo antiguo y está detrás de la hermosa Catedral Metropolitana de San Sebastián. Ese día soleado pasaba de todo, habían protestas de un grupo indígena que se tomó una de las calles centrales, al mismo tiempo algunos desinteresados alimentaban a las tantas palomas que se agolpaban cerca de la fuente. Ahí estaba yo, sentado entre grandes árboles, (uno con un interruptor, sabe Dios qué prendía) con una buena sombra leyendo la prensa local, escogí el diario “Opinión”, que me sirvió para ahuyentar un par de palomas curiosas.














































































































































Visité el mercado “La Cancha” para abastecerme, y conocer la oferta alimenticia y cultural del lugar. Generalmente los hostales tienen una cocina para los turistas, así se puede ahorrar unos cuántos pesos mientras viajas. Una señora vendedora de emolientes, por alguna razón errónea, me preparó una bebida para curar mi homosexualidad. La tomé, supongo que ahora soy más hetero que antes. Compré mora, avena, y guineo para el desayuno. Pero el sabor de la mora no es mismo del Ecuador, por lo que no recomiendo el batido de mora. Ya eran las doce y me dispuse a comer un almuerzo. La cantidad de puestos de comida en el mercado son tantos que las señoras vendedoras se disputan  a los comensales. Yo llegué con mi look extranjero 2015 y claro que se dieron cuenta. No pasó ni  un minuto que salieron las señoras a jalonearme, fue un capítulo de Walking Dead, Resident Evil, el Papa de gira, todo junto, escogí a la señora que no me jaloneaba, le di mi mano y me salvó de los “zombies”. (Mientras tú me ignoras, las señoras del mercado me ofrecen hasta el postre) Mi delicioso cerebro comía tranquilo un “Trancapecho” que es carne con papa, huevo, arroz, ensalada, todo eso metido en un pan. Un Sillpancho metido en pan. Se come bien en los mercados, no lo dudes, no me enfermé nunca. A esas “Seños” siempre las extrañaré.


































Mi fama de mercado terminó, así como el día. La tristeza me llevó a buscar un bar a la vuelta de mi hostal. Un cartel decía Tequila 5x1. Entré en el “Vintrash”, me senté en la barra donde conocí a los anfitriones; Junior y Carlos. Cinco tequilas y conversábamos sobre lo que hay que ver, comer y hacer. Junior me explicaba que los martes son de Parlana. Un evento organizado por un italiano viajero que convoca en un sitio aleatorio a nacionales y extranjeros con el objetivo de conocer personas nuevas que quieren intercambiar lenguaje (Sí, eso se puede descontrolar). Cada persona se pone un sello de su país en el pecho, si quieres conversar o aprender, qué se yo… francés, te acercas a una persona con ese sello. Las reuniones son todo lo que te estás imaginando. Conocí al organizador con el que intenté conversar, pero fue imposible, le estaban metiendo mucho trago con un embudo. ¿Cómo no hablar en lenguas?              

El Vintrash es un bar con historia. El lugar ha acogido varios Djs y artistas, pero el dueño decidió abrir un segundo local en una zona más “caché”. El segundo Vintrash es más electrónico. Y la diferencia con el primero es que no es tanto una “cantina” sino más bien una pista de baile, perfecta para el “after”. Gracias a Junior y Carlos me dejaban entrar gratis. Ahí intenté disputarme los amores de una bella boliviana que era custodiada por su novio de cinco metros de Sudáfrica. En cambio conocí a una chilena con la que bailaba rodeado de las doce personas que asistieron ese día al lugar, y a manera de ronda de jardín de niños saltaban, festejaban (ebrios), y cantaban “…ven y dime todas esas cosas…”. Todos dados de la mano. El sudafricano también saltaba con ellos.

Junior y Carlos



martes, 28 de marzo de 2017

Garísima




Salimos mas tarde de la hora prevista, más allá de las 12:00 con doce personas en una buseta escolar para asistir al Garísima Music. Dos horas después, y tres filas requisadoras llegamos al estadio en el Sigsig.

Desde la zona vip que estuvo al frente del escenario nos preparamos para el abre boca desde ambato con Guanaco MC que no estuvo con banda completa, ni tampoco lo dio todo. Un show que cae en la categoría de bien, pero no indispensable. Si llegaste tarde no te perdiste de mucho, salvo entrar en ambiente y disfrutar de "El Original".

Una hora más tarde, desde Uruguay llegó el turno del Cuarteto de Nos que hizo una introducción espectacular con su vocalista de 54 años Roberto Musso usando una máscara. Debo admitir, no soy un conocedor de la música del Cuarteto, que ya entrados en años hicieron una presentación cual pelados de 17 años en cocaína. Demostraron que el escenario es lo suyo. Santiago Tavella, uno de sus guitarristas, que también canta, confirmó su condición de vocalista secundario, pero nadie puede negar el carisma producto de sus curiosos movimientos de baile. Gustavo "Topo" antuña fue pura emoción en la guitarra principal, mucha química con Roberto, digno de la banda que roba artistas talentosos que nunca hice. Terminó con su hit y la única canción que conozco de ellos "Yendo a la Casa de Damián".

Ya se iba oscureciendo la tarde, una leyenda del rock en español se abría paso para una de las presentaciones más íntimas que he visto de la agrupación Colombiana. Aterciopelados empezó con "Cosita Seria" del álbum "La Pipa de la Paz". Que me recuerda mi tiempo colegial con mi amigo Daniel con quien comprábamos álbumes con los ahorros de los fiambres del colegio. El le daba chance al rock en español, yo en ese tiempo pasaba por un snob absoluto. Volví al pasado y la nostalgia con la original voz de Andrea Echeverri que no desvanece un poco a sus 51 años, recordó la época del álbum "El Dorado", tiempo en el que apareció el conocido "Re" de Café Tacvba, que aprovechó para homenajear con la canción "Re". Después todo fue amor, paz, comida orgánica, cielo, semilla y "amo mis tetas". Aterciopelados puede hacer lo que quiera, tanto así como cantarle a Cuenca cuando estaba en el Sigsig. Una confusión (con disculpa) confirmada con el lanzamiento de frisbees de Aterciopelados con un rotundo Cuenca grabado en ellos. De despedida un "Bolero Falaz" y se aproximaba el final.

La noche ya era dueña del Garísima Music, la gente descansaba en el intermedio, aprovechaba para comer algo, fumar y beber eso que pasó la revisión (cómo lo logran), el suelo del estadio estaba húmedo y lodoso por la  lluvia que Sigsig tuvo esos días, y no fue hasta el final del concierto que paramó con más fuerza como si la música fuese una especie de mantra protector.
    
Acto final del escenario uno. Natalia Lafourcade apareció acompañada de ovaciones de cariño por parte del público. Después de la primera canción, la mexicana dijo que disfrutáramos del viaje. Y eso hicimos. Al parecer navegamos entre canciones conocidas, la gente no dejaba de acompañar el magnífico canto de Natalia. El público la amaba y ella lo devolvía con todo. Su carisma era abrumador, un solo movimiento de sus dedos causaba la histeria de la gente. Los celulares lo registraban todo, y estorbaban la vista. Detrás de mi, cuatro chicas se rompían la voz recitando las letras de lo que suponía eran los hits de la cantante, por ahí un hombre gritó "dame un hijo". Me hizo pensar en la igualdad de género, pero fácil lo olvidé con el tremendo show que estaba presenciando. Natalia se movía de un lado para otro, que cogía la guitarra, que luego el piano, que volvía a la guitarra y hasta se tiró al piso. El show fue interrumpido por el Prefecto del Azuay que aprovechó para ofrecer unos presentes a Natalia, y de paso perfilarse un discurso político al cual la gente reaccionó con contundentes abucheos. De vuelta a la música y a tres canciones del final Lafourcade cantó "Hasta la Raíz", y sobre "Bonita" explicó más de la cuenta que la escribió a una chica que le robó el novio. Terminó con una canción cuyo nombre no sé ni puedo acordarme. Dijo que se llevaba Sigsig a su México querido. Se despidió entre aplausos y el consenso general del público suplicando escuchar una más. El escenario uno celebró su final con un impresionante show de fuegos artificiales digno de fin de año.

El Festival Garísima Music hizo honor a su nombre no solo por el cartel, sino por las facilidades y organización del evento. Ya se anunció una segunda edición por la acogida que tuvo. Todos salimos ganando. Volveremos.        




domingo, 5 de marzo de 2017

Baños de Agua Santa feat. Quilotoa

Le decía a la Mishi que yo estaba en un viaje familiar, osea todo estómagos flojos, lentitud por todo lado, peleas "por su bien", y cambio de planes como de humores. Que si no pasa eso no sería un viaje familiar. Hay que incluir el mareo, dijo. Sí. ¡Check!

Quizás Baños de Agua Santa no es un destino muy familiar para mi gusto, pero el Quilotoa sí. Dos de las atracciones turísticas más conocidas del Ecuador. Este carnaval decidimos visitar estos sitios increíbles en un ambiente plagado de carioca y turistas de todo el mundo. Improvisé un video que logré editar en seis minutos. Les invito a que disfruten el resumen de este viaje junto a mi familia.

   
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