Páginas

lunes, 30 de mayo de 2016

Un viaje en el tiempo


Monumento en Arequipa, o sobre cómo pedir tres "chelas"



A mi paso por Perú tuve la impresión de retroceder en el pasado. Comparaba el "progreso" de mi país natal con el peruano basado en la calidad de las obras de la ciudad, espacio público, límite de velocidad, burocracia, corrupción, esnobismo, etc...

Esa forma de ser, descuidados, tenía cierto encanto involuntario, en Huaraz que te entre tierra en los ojos era muy común, las calles están llenas de tierra y el viento de la región no hace fácil aprovechar la calidad de aire en la ciudad, sino en sus montañas y caminos de trekking. Hay polvo y tierra por todos lados. Característico de un pueblo pequeño. Pero no había diferencia en el resto de ciudades, aunque sea la capital, el concurrido Cuzco, o la Ciudad Blanca.

Muchos me hablaron de la conocida corrupción policial en los controles de tráfico, o en otras situaciones de las que sacan provecho. El tránsito era un desastre en todo lado, no existen controles de velocidad, ni para ser pasados por alto.

Los espacios y servicios públicos rara vez son de calidad, y muchas veces están catalogados como sitios de peligro para los locales y turistas. Las veredas son delgadas y están en mal estado, no hay conciencia sobre la seguridad del peatón, ni el peatón entiende sobre sus derechos. ¿Ciclistas? ¿Te gustan los deportes extremos? No encontrarás ni uno a menos que se esté cruzando el continente de punta a punta. Los buses en cambio es un increíble servicio en Perú. Aunque en feriados los precios cambian, y por supuesto no puedes comprar nada con anticipación. En una ventanilla me intentaron cobrar el triple de precio en menos de cinco minutos. La viveza criolla nos caracteriza a todos.

Nadie habla de ecología, de reciclaje, es muy difícil encontrar un basurero, y es imposible encontrar uno para basura diferenciada.


Centro de Lima, o sobre el juego de tronos

¡Chch! ¿Qué año es este?



Esnobismos

Cuando empecé a estudiar Comunicación y Publicidad tuve que fijarme en los mensajes que la publicidad envía. Muchos hemos visto la clásica valla de hospital con familias felices de rasgos caucásicos, ojos verdes, cabello rubio, y gran estilo en la moda. Quizás esas imágenes son normales en el país del norte, pero a nosotros nos muestra un estilo de vida aspiracional. Así se ve el éxito, la felicidad, la familia, etc... Este es un ejemplo común, otro es la moda, me pasé viendo a Cara Delevigne en muchas vitrinas de tiendas de ropa. ¿La mujer sudamericana se identifica con ella en realidad? Y si hablamos de productos... ¿Dónde no se vende Coca Cola? Puedo decir más marcas que la gente adora como Starbucks, McDonals, Burguer King. No es por nada pero el café orgánico de Chaqchao en Arequipa en muy bueno, el ceviche peruano y el pisco sour deberían ser maravillas del mundo, un anticucho con chicha morada es delicia de dioses.


El legendario ceviche peruano, en una de sus formas con leche de tigre

Basura conceptual en Uyuni 

En el cementerio de Sucre en Bolivia, o sobre cómo subir al cielo

Tss tss... hola cholitss


Sentí que las multinacionales invaden nuestros territorios, no solo con sus productos, sino además con sus ideas de estilo de "vida mejor", y la insensatez de que todo en el norte es mejor. Esas grandes marcas se me hicieron insoportables a la vista. (Curiosidad: todos los países de primer mundo están en el norte).

En Arequipa mientras descansaba en su entretenida plaza de armas, un borracho se me acercó, y mientras balbuceaba una que otra estupidez, intentaba demostrarme la belleza que hay en su país. Entonces señaló a una cholita y dijo gritando: "eso es Perú", me habló de cómo los turistas, como yo (me sentía atacado al inicio), destruimos todo eso. Lo decía un tipo que vestía Reebok, y que amaba el Death Metal extranjero. En La Paz, un grupo de ebrios sentados cerca del mercado nos gritó: "quién dice que son bienvenidos, lárguense, no son mis amigos". Escuché muchas historias de rechazo a los turistas en Bolivia, no sucedió en mi caso, salvo este corto evento mencionado.

Algunos aspectos son un viaje al pasado. Si bien Ecuador no es para nada el primer mundo, hemos avanzado en muchos de estos temas. Aunque suene a queja, este texto dista mucho de eso, no es más que una descripción de lo que vi.

Y no olvidemos a los turistas. Que van en busca de aventuras, de un encuentro con lo sagrado, el pasado místico, una selfie con una maravilla del mundo. El turismo en Perú es uno de los más altos de Sudamérica, y lo primero que me sorprende es que la máquina turística no funciona en torno al visitante, suena ilógico, pero es verdad, el momento que pagaste la cuenta pierden interés, además hay esta idea de que el extranjero tiene mucho dinero, así que van a ir por el, muchos turistas me dijeron que no les importaba que les cobren demás, porque esas personas lo necesitan. Mmmm... de alguna manera sí, pero en mi país a eso le llaman "ver las huevas".

Este turista aún reflexiona sobre el viaje. Seguiré desahogando uno que otro texto, a ver si por fin me pongo a la altura y escribo algo sobre Bolivia.


En Santa Cruz - Bolivia, o sobre clases de tipografía

En el Cañón del Colca la dinámica del diseño tipográfico es fundamental

Ahora no joven, es la hora de la siesta

Agregar leyenda. ¿Otra?


domingo, 17 de abril de 2016

La solidaridad se llama Carolina
































Nos dirigíamos a República Sur en búsqueda de un par de tragos. Cuando llegamos escuchamos que la gente hablaba de un temblor. ¿Sentiste? No. Ninguno de nosotros. Después de investigar sobre el hecho en Internet nos enteramos que el terremoto de 7,8 en la escalada de Richter tuvo epicentro en Esmeraldas a las 18:58, con casi 200 réplicas, algunas de 6.1 grados. Hoy ya se contabilizan más de 250 muertos y más de 2500 heridos. El sector del terremoto es una zona bastante vulnerable, debido a eso la terrible catástrofe.

Nosotros que no habíamos sentido el terremoto nos dirigimos a un sitio para comer algo. No pude evitar hablar sobre la desesperanza y resignación que tengo sobre los problemas del mundo en general. Que la política interesada, que los pocos poderosos, que la inestabilidad provocada, que el sistema, que el anarquismo, etc...

Creo que tuve una de las conversaciones más desalentadoras, tristes y resignadas de mi vida. Hasta ayer no tenía pensamientos muy favorables sobre la humanidad ¿Tenemos todavía algo de bondad en nosotros o ya somos solo un manojo de ideas cínicas?

Hoy mientras me indignaba leyendo los comentarios de chiste, burla, y de insensibilidad sobre el terremoto, no podía nada más que confirmar lo que tanto había hablado el día anterior. Entonces mi hermana, que es Scout, se preparaba para unirse a otros voluntarios que desinteresadamente estaban ayudando a organizar todas las donaciones para los afectados. Admirando su ejemplo decidí dar una mano también.

En el lugar había mucho trabajo por hacer. Separar la ropa que llegaba. Hombres, mujeres, niños, niñas, adolescentes varones, adolescentes mujeres, ropa de bebé, dejar de lado la ropa abrigada, y la ropa interior. Registrar la comida que llegaba. Registrar los medicamentos. Embalar por categorías y luego cargar a la volqueta. La cantidad de voluntarios hacía que todo sea mejor. Nadie recibía un pago ni nada. Estaban ahí aportando con su tiempo, fuerza, recursos. Pura solidaridad.

Yo ayudaba a separar tipos de ropa. Era inevitable imaginar quién en la familia hizo las fundas. Había muchas prendas para niños, niñas, bebés, ropa de mujer adulta. Seguro las madres de familia estaban armando esas donaciones. También se dejaban ver los aportes masculinos un par de camisetas de la selección del Ecuador hacían una suerte de metáfora de lo unidos que podemos ser en la tragedia.

Lllegaba mucha ropa para niños, y no podía dejar de sentir una mezcla de sensaciones de alegría y tristeza. Esa ropa pequeñita. En pocas horas una niña vestirá esa camisetita que lleva el nombre de su benefactora y un 20 en el reverso. Esa niña sabrá que la solidaridad lleva el nombre de Carolina.

Al terminar de separar la ropa de otra donación, vi una rosa de plástico al fondo de la funda. Esa persona que pensó que no solo era necesario la comida y la ropa... esa persona pensó que también era necesario algo de bondad, esperanza y amor. Admito que sigo conmovido por la generosidad de mi hermana, y de todas esas personas desconocidas. Gracias Joha, y los desconocidos por recordarme que aun tenemos cosas buenas adentro.





jueves, 14 de abril de 2016

Mirando el Machu Picchu


Las habilidades perdidas


Cerro Santa Lucía en Santiago de Chile







Cuando pensamos en tecnología por ahí se cruzan unos cuantos pensamientos negativos como Skynet y la rebelión de las máquinas,la inteligencia artificial, los robos electrónicos, chats culposos, relaciones digitales, y cómo nuestra memoria se nos va por el Internet. Muchos creen que nos deshumaniza.

En algunos foros, noticias y conversaciones dicen que el cerebro humano será más grande y que el humano del futuro será inteligente pero torpe y débil. (Seguro es fácil encontrar esos "estudios"). Aprendí hace poco menos de un año la filosofía que engloba a todas... "¿Porqué no?"

Pero lo que realmente deberíamos analizar son las habilidades que hemos perdido con el tiempo. No hablo de 2, 3 años, sino desde los inicios de la humanidad. En la ciudad en la que vivo es casi inimaginable que a alguien se le ocurra hacer su casa con sus propias manos. Algo normal en otros países como en Europa por citar uno. En mi círculo social es muy raro que alguien sepa cocinar. ¿Macarrones con queso? Por favor. Cada vez que salgo al patio trasero veo la estructura lista para colocar un tablero que me servirá para entrenar escalada. Ya ha pasado como dos años y eso sigue ahí, tengo pensamientos mixtos sobre si lo hará el carpintero, o un par de amigos y yo.

Pienso en esto, porque de alguna manera son actividades básicas que nos sirven en situaciones "triviales" muy comunes. Por ejemplo me encanta salir de excursión. Me he aventurado por algunos países sudamericanos y aunque no viene escrito en ningún lado está claro que se necesita un mínimo de requisitos, y no me refiero a los macarrones con queso. Cuando estuve escalando en Huaraz, Perú, tenía un refugio para descansar, comer, etc. Era lógico que debía saber cocinar algo. Y claro que "sabía". Unos fideos precocidos, agua hirviendo, por ahí unas frutas, atún, un té, listo. Mientras que los otros ocupantes de la cabaña preparaban en grandes ollas una cantidad de ensalada que podía salvar a un país tercermundista del hambre para siempre. Era un festín, y cada plato era mejor que el otro. Toda una experiencia en el cu.. del mundo. Y todo eso sucedía en modalidad supervivencia. No me quiero imaginar cómo serían sus vidas diarias. Mis fideos deshidratados eran un chiste a lado de esos manjares. Aprender a cocinar es más que supervivencia, es una obligación como ser humano.

Antes de mi viaje conocí a la QK, una artista de la ilustración, el cómic y la música. Su sensibilidad se extiende a las artes de saber comer. Cada vez que salimos me impresiona con su conocimiento de los sabores, y sus comentarios sobre cómo mejorar tal o cual plato. Supervivencia no significa que lo que vaya a hacer deba ser feo, a menos que sea Bear Grylls que hace y come lo que sea por la audiencia. Recuerdo a la Silvi cuando fuimos a escalar en Paute hace unos años. Me preguntó cuál era mi comida favorita. Se lo dije, y luego me preguntó si sabía hacerla. Y no. Es tan básico que hasta da vergüenza. Ya sé hacer una lasaña vegetariana gracias a la Carmen Lu.


Un visitante sentado en la cima de la Montaña Machu Picchu






Vuelvo al tema. Me hago esta pregunta. ¿Cuánto tiempo duraría solo en la naturaleza? No es necesario vivir en un tiempo como en los que representa muy bien Leonardo DiCaprio en The Revenant. Escogemos voluntariamente adentrarnos en las bellezas naturales que nos rodean, pero además de hermosas, son peligrosas. Nada tan mortal como encontrarse con un oso, pero recuerdo a unos jóvenes cuencanos que se aventuraron con sus motos y se perdieron en el Parque Nacional El Cajas, a una hora de cuenca, sobrevivieron a duras penas, quemando las llantas de sus motos. Buen susto nos dirían sus padres mientras los mandaban a la m/&$·. Aprender a orientarnos también es una habilidad básica y vital. Aprender a hacer un refugio improvisado hubiera sido de gran ayuda. Lo importante de saber usar herramientas y conocer algo de construcción. Pero es fácil decirle al maestro Juanito que haga la casa, que arregle el baño, el techo, el auto. Hay un maestro para cada cosa, y es además costoso.

Vivimos en ciudades de concreto con estilos de vida aspiracionales. Refugios de concreto donde la tecnología nos ha hecho cómodos e inútiles. Solo basta que algo te motive para cambiarlo. Solo que lo que nos motiva es tan banal como aprender a hacer una selfie para compartir en todas las redes sociales posibles, o ser más flaco solo porque gordo sería abominable, saber conducir porque caminar que pereza y me se va el alisado.

La ciudad de concreto es un refugio que nos "protege" de nosotros. Algunos creíamos que la aparición de una computadora era el fin de la humanidad. Que mucha tecnología nos deshumanizaría. Y es probable que sí. Pero eso sucede desde mucho antes. Por suerte no tenemos que sobrevivir en el bosque. ¿Pero no sería mejor conocer esas tecnologías innatas que tenemos? Construir, cocinar, supervivencia, primeros auxilios, orientación, etc. Olvidar esas habilidades es también una deshumanización.

 

lunes, 21 de marzo de 2016

Cañón del Colca / Caylloma, Perú


Mirador de la Cruz del Cóndor, Cañón del Colca, Arequipa, Perú.




Fue el cumpleaños de una amiga de Julissa, así que fuimos con Juan (su novio) a la discoteca más popular de Arequipa donde hicieron una fiesta. Estuvo bien, solo que no pude dormir nada antes de partir a lo que sería mi última actividad en esa ciudad. ¿Dormir?... en el bus(Como siempre)

Mi amiga Oanh (que conocí en Lima) me dijo que fue al cañón del Colca con la empresa de turismo Colonial, que fue la mejor oferta, con un buen precio. Así que me apunté con ellos.

El Colca es el segundo cañón mas profundo del mundo con 4150 metros. Al menos eso es lo que dicen los guías peruanos, a ciencia cierta está entre los ocho más profundos del mundo, y es casi dos veces más profundo que el Gran Cañón. El cauce del río Colca es el más prolongado de Perú, supera los 200 kilómetros de recorrido y es el responsable de haber excavado ese abismo.

La guía de Colonial hizo bien su trabajo, buenas explicaciones y en todos los idiomas, yo alucinaba un poco debido a la resaca, no recomiendo ir en ese estado, la altura cobrará factura. Pero todo "pasa" al llegar al mirador de la Cruz del Cóndor donde pude ver el vuelo del ave no marina más grande del planeta que conocemos muy bien los ecuatorianos, el Cóndor es parte de nuestros símbolos patrios, y en el Colca voló con toda su gloria. Un privilegio.

El viaje se completó con las conversaciones de los extranjeros de mi grupo. Había muchas parejas viajando en su luna de miel, lo que me hizo pensar seriamente en que mi nivel de violinista subió a categoría internacional.

Visitar el Colca es una actividad indispensable, te recomiendo hacer el viaje de tres días que incluye el descenso al cañón, la vista de estrellas por la noche y baños termales. Y así el fin de mi viaje por Perú. Siguiente parada... Bolivia.    


El vuelo del Cóndor, mirador de la Cruz del Cóndor, Cañón del Colca, Arequipa, Perú



Aquel hombre le dice a la gringa que todo eso será de ella si se aguanta el alaso 



Con ustedes el cañón del Colca y... un joven.










martes, 9 de febrero de 2016

Gente, fiesta, reliquias / Arequipa 2da parte

¿Cómo iba a saber que iba a conducir desde Arequipa a Bolivia? El Juan estaba más preocupado de verme cómo conducía que si tenía licencia. Lo que a mi me inquietaba era el escenario de mi posible retención en el país vecino, y lo más importante, cómo iba a aguantar seis horas de manejo al ritmo que estaba llevando mi viaje. Sin papeles, sin descanso, y ebrio (no, eso no)

Mientras conduzco hacia la frontera bebo... energizantes como agua en maratón, y recapitulo mentalmente lo que pasó esos últimos días en Perú. Flashback de las fiestas de Arequipa:

































Plaza central, alguien regalaba entradas gratis a Radiohead, o era chicha morada gratis.
Después de la fiesta en las calles de Arequipa solo quedaba comer algo e irse al hostal.
Rodeado de taxis por todo lado. No hay un solo auto particular


Después del Cusco llegué a Arequipa, y mientras caminaba por la concurrida plaza de armas noté a joven de cabello largo que por alguna razón me llamó la atención. Me senté a lado y conversamos. Renzo es de Lima, músico trovador que estaba en la Ciudad Blanca para una presentación. Luego me presentó a Yeny en una piscina a la que fuimos. Una de esas noches Yeny cantaba en la plaza de armas, en frente de la Basílica, con Renzo y algunos amigos. Ahí conocí a Juan y a Fernando. Juan con su armónica cilíndrica acompañaba cualquier canción, y de vez en cuando fumaba un tabaco. Demostraba cierto liderazgo y carisma. Fernando, de Bolivia, un maestro del charango, juntaba su voz a la de Yeny en esta tonada de su autoría que logré grabar en mi celular.







Paralelamente el lado B. ¿Cuál era mi lugar? Era un turista, un "invasor", un curioso, un explorador. En ese lado era inevitable juntarme a otras visiones parecidas. Como la del alegre Viren, de Inglaterra, al que conocí en un tour guiado. Sociable, y siempre de buen ánimo para un pisco sour, si lo vuelvo a ver, debería ser yá un maestro del charango boliviano. Más tarde se uniría al viaje mi amiga Frieda quien con sus gustos vegetarianos me garantizaba una comida saludable a bajo costo. Frieda tuvo un episodio clásico de un turista. Un paseo por orillas peligrosas. Tanto que una señora alarmada la sacó de ahí como si le estuviera salvando la vida.

¿Cómo sabes que alguien no pertenece a ese sitio? Los códigos de vestimenta, apariencia física, las formas, el ritmo al que actúa. Si fuera parte de un escuadrón de ataque en territorio enemigo se ganaría el "cielo". Pero no importa, nadie te va a disparar (creo).

Pero intento hablar de la ciudad. El segundo día de las fiestas de Arequipa incluye el desfile principal:













Escenas de fiesta en las fechas importantes de Arequipa, pero como dije en la entrada anterior les iba mostrar las "reliquias de la muerte" arequipeñas, llegó la hora:




                     Anis Najar, más barato en la tienda de su barrio. (bajativo o para el frío)


                   Producida en los anales arequipenses, y disponible en tiendas o mercados.


               Chocolate La Ibérica. Hay varias tiendas que lo venden. Excelente y muy local.

Por otro lado, queda el misterio de estos bebés negros que se encuentran entre las frutas que venden en el mercado en Arequipa. Cuando pregunto sobre el tema a las señoras vendedoras, ninguna me puede responder, no porque no sepan, sino porque no quieren contarme nada. Si alguien sabe la razón de su uso lo agradecería mucho.



Y como siempre hay espacio para el postre. ¿Qué tal una Diana o buñuelos de Doña Goyita?






Aun me queda un capítulo de Arequipa. Pero antes un consejo: Ser vegetariano es bueno para tu bolsillo mientras viajas por Sudamérica. La próxima hablaré de cañones.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...