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lunes, 1 de agosto de 2016

Fête de la Musique 2016 (Fotos)


La Alianza Francesa organiza la Fiesta de la Música en todo el mundo. En su edición Cuenca invitó a excelentes bandas impulsan la escena nacional de hoy. Hicieron gala de su renovada e impresionante puesta en escena en los escenarios que estuvieron colocados estratégicamente en la ciudad. El momento final sucedió en el Parque de la Madre, y no creo haber visto mejor presentación de nuestras bandas hasta la fecha. (El Carpazo me lo perdí, y el Funka Fest también / chch no hay plata). Acá un "par" de fotos de lo que fue para mí ese Fiesta de la Música. Las subí antes que se cumpla un aniversario más. Gracias eternas a 102.1 Tomebamba FM que me da acceso adonde no se puede acceder si no con un collar maestro emplasticado.

La alegría de la niña mientras suena Lolabúm
 
Pedro Bonfim (Lolabúm) enloquece al público



























Y el público enloquece con el



Cuando la vida te da la espalda (crónicas de un baterista)

Jodamassa brilla... Ya todo estaba planeado.

Alkaloides



























Pedro Bonfim amo y señor de Lolabúm, y brilla.



























Ricardo Pita adorando al diablo


Y para finalizar las fotos épicas del Camaleón feat. Paola Navarrete y un trozo de Leo Espinoza ¡Sí!


Para el tercer álbum "Azulada"


martes, 26 de julio de 2016

"There is no strong beer only weak men" -Bolivia parte 1


Juan estaba emocionado por explorar Bolivia, tanto que se compró un carro para el road trip Bolivia 2015. Viajamos Juan, Julissa y Yo. El camino desde Arequipa a Bolivia pasa por Puno en donde está el Lago Titicaca peruano (el más grande). No hubo un solo control policíaco, o de tránsito hasta llegar a la frontera con Bolivia. Terrible teniendo en cuenta que alguien podrían estar suelto por ahí conduciendo sin licencia con sobredosis de taurina. Podía pensar sobre eso, o dedicarme a admirar el lago navegable más alto del mundo con una altitud de 3812m de donde, según la tradición Inca, salieron Manco Capac y Mama Ocllo para fundar el Tahuantinsuyo, la capital del futuro imperio Inca. ¿Realismo mágico? ¿Temascal? ¿Inca Kola?

{El camino Arequipa, Puno, Desaguadero es casi una línea recta, el camino es bueno, pero asegúrate de tener altas dosis de cafeína/taurina(o lo que sea) y un playslist animado, porque podrías tener sueño en ese bello, pero monótono camino}


Julissa, Juan y Yo / La realidad de esta foto es que yo conduje casi todo el camino.


Después de congelarnos un poco en el Titicaca, ya en la frontera, en Desaguadero, no pudimos cruzar con el auto de Juan, resulta que Perú y Bolivia no tienen un acuerdo que facilita el libre paso vía terrestre por su frontera, el trámite es complicado y costoso, para los demás países sudamericanos no hay problema. Dejamos el auto en un parqueadero. En cuanto a mí, me restringieron la visita solo a un mes(tres meses es el máximo tiempo para turistas), migración boliviana no estaba de humor, y menos cuando dije que soy periodista. Desaguadero es como toda frontera, desordenada, caótica, polvorienta, repleta de puestos de cambio de moneda, un preludio de lo que íbamos a ver.

Las casas de cambio en la frontera Perú-Bolivia (Desaguadero)


No se pueden perder la lucha libre de las cholitas
                   

Nos quedaba un corto viaje a La Paz, tomamos uno de los muchos taxis colectivos (son baratos), no representaba mucha diferencia con los buses que eran más lentos, destartalados, e incómodos. El viaje se hizo fantástico mientras avanzábamos con las montañas del alti plano como paisaje. La expectativa era grande, y se sentía la altura, nada que un caramelo de coca no cure, de esos que me regaló una gringa en Arequipa que si no los tiraba a la basura, y soy latinoamericano, guardo todo, y me como todo.

Llegamos a La Paz. Con una impactante primera impresión, ese desorden tan caótico me provocó amor a primera vista. Calles en mal estado, con mucho polvo por todos lados, autos viejos, gente caminando por la calle sin cuidado, conductores audaces que no les importa los peatones, vendedores ambulantes, y un fuerte sol que se siente en la piel.

De camino al hostal (Wild Rover) disfrutamos de las calles y veredas estrechas, la ciudad está descuidada, mientras deambulas por el centro tienes la sensación de que volviste en el tiempo. La gente mayor sentada en los parques con su periódico, los vendedores con sus carritos maltrechos vendiendo helados, o algo para comer, niños que quieren lustrarte los zapatos. No es muy diferente de Ecuador o Perú, pero te impresiona que la capital política de Bolivia se parezca más a un pueblito que a una ciudad principal.

Sobre los hostales, yo tuve mucha suerte consiguiendo lugar, no reservé ni una vez, y sufrí solo el día que fui al Machu Picchu. Ese cuarto quedaba arriba de una discoteca, dormir nunca, rendirse jamás. No recomiendo andar por ahí sin reservas, así te sale más caro, yo tuve mucha suerte.

En el hostal Wild Rover por fin descalzo
  

De vuelta en Bolivia el cielo no es tan azul como en Perú, la sorpresa aparece con un teleférico amarillo que cruza la ciudad de La Paz, se siente fuera de lugar en un país que promociona una imagen tradicional. Aunque es un buen transporte, avanza unas tres montañas, conecta sectores económicos, y es emocionante. No recomendado para los que sufren de vértigo. Es la definición de transporte divertido, y quién sabe en el susto conoces a alguien interesante, las cabinas se llenan con al menos 8 personas.   

Mis acompañantes y amigos eran nuevos en el tipo de viaje mochilero. Así que descubrieron el mundo de los hostales, sus fiestas internas y sistemas de respeto no dichos. Yo quería conocer los sitios más "inmundos", ellos el Hard Rock Café que fue un espanto. No vayas nunca. Lo siento Juan. El paseo por la ciudad se vio contrastada por la fuerte protección militar del edificio presidencial. Para cruzar de lado a lado de la Plaza Murillo tuvimos que cruzarla por el medio, que es hasta donde llegaba el perímetro que protegía el hogar temporal del presidente.

La Casa Presidencial en la Plaza Murillo en La Paz
  

Dejando eso de lado tuvimos una excelente explicación histórica de la ciudad y del país con los chicos de Red Cap Walking Tours que hacen un “free walking tour” pero por supuesto que cuesta alguna cosita, una voluntad mínima, que me parece correcto. Recomendado para aquellos que quieren saber los mitos de la famosa Prisión de San Pedro en la que puedes entrar, y si tienes suerte podrás salir. Descubrirás los secretos detrás del pequeño y sofisticado sombrero de “Las Cholitas”. Caminarás por el pintoresco “Mercado de las Brujas” donde podrás hacer amarres de amor con esa noruega de ojos azules que no te para bola, o conseguir los exquisitos métodos de descubrimiento interno de las “brujas” bolivianas (if you know what I mean). Si no buscas rarezas, el mercado Rodriguez es más “clásico” en su oferta. (Seguro encuentras aguacates gigantes, o fetos de llama que sirven de ofrenda a la tierra). Y si te asustaste no te preocupes que es posible que te insulten en la Plaza San Francisco donde también está su iglesia. La gente en Bolivia no es conocida por ser muy amable con los turistas. No es un problema para mí, todo forma parte de la experiencia de un viaje. Cero lamento boliviano. Las historias presidenciales de Bolivia son inigualables, incluye el lanzamiento de un presidente desde un segundo piso. Eso y más con la gente de Red Cap. Un traguito y wi-fi al final en la Taberna de Oliver si es que aún existe.

Por supuesto existen más actividades como el famoso Camino de la muerte que puedes hacer en bicicleta, o visitar el Valle de la Luna. Pero como no fui a esos lugares hablaré del Salar de Uyuni y otros sitios que visité más tarde. Pero eso estará en la próxima entrada de aniversario en el año 2017.

{Tip de viaje: Escribe tus experiencias de viaje en Tripadvisor te servirá de diario para el futuro, paralelamente escribe un diario de los lugares que visitas, fechas, meses, y si puedes marca un mapa digital} 



                  
                                 Buena cerveza boliviana marca Huari y un guía Red Cap
El mercado Rodriguez


Los extranjeros cuando descubrieron que el tour no era gratis
                   

 
     
Decoración lumínica estilo plurinacional


                   


lunes, 30 de mayo de 2016

Un viaje en el tiempo


Monumento en Arequipa, o sobre cómo pedir tres "chelas"



A mi paso por Perú tuve la impresión de retroceder en el pasado. Comparaba el "progreso" de mi país natal con el peruano basado en la calidad de las obras de la ciudad, espacio público, límite de velocidad, burocracia, corrupción, esnobismo, etc...

Esa forma de ser, descuidados, tenía cierto encanto involuntario, en Huaraz que te entre tierra en los ojos era muy común, las calles están llenas de tierra y el viento de la región no hace fácil aprovechar la calidad de aire en la ciudad, sino en sus montañas y caminos de trekking. Hay polvo y tierra por todos lados. Característico de un pueblo pequeño. Pero no había diferencia en el resto de ciudades, aunque sea la capital, el concurrido Cuzco, o la Ciudad Blanca.

Muchos me hablaron de la conocida corrupción policial en los controles de tráfico, o en otras situaciones de las que sacan provecho. El tránsito era un desastre en todo lado, no existen controles de velocidad, ni para ser pasados por alto.

Los espacios y servicios públicos rara vez son de calidad, y muchas veces están catalogados como sitios de peligro para los locales y turistas. Las veredas son delgadas y están en mal estado, no hay conciencia sobre la seguridad del peatón, ni el peatón entiende sobre sus derechos. ¿Ciclistas? ¿Te gustan los deportes extremos? No encontrarás ni uno a menos que se esté cruzando el continente de punta a punta. Los buses en cambio es un increíble servicio en Perú. Aunque en feriados los precios cambian, y por supuesto no puedes comprar nada con anticipación. En una ventanilla me intentaron cobrar el triple de precio en menos de cinco minutos. La viveza criolla nos caracteriza a todos.

Nadie habla de ecología, de reciclaje, es muy difícil encontrar un basurero, y es imposible encontrar uno para basura diferenciada.


Centro de Lima, o sobre el juego de tronos

¡Chch! ¿Qué año es este?



Esnobismos

Cuando empecé a estudiar Comunicación y Publicidad tuve que fijarme en los mensajes que la publicidad envía. Muchos hemos visto la clásica valla de hospital con familias felices de rasgos caucásicos, ojos verdes, cabello rubio, y gran estilo en la moda. Quizás esas imágenes son normales en el país del norte, pero a nosotros nos muestra un estilo de vida aspiracional. Así se ve el éxito, la felicidad, la familia, etc... Este es un ejemplo común, otro es la moda, me pasé viendo a Cara Delevigne en muchas vitrinas de tiendas de ropa. ¿La mujer sudamericana se identifica con ella en realidad? Y si hablamos de productos... ¿Dónde no se vende Coca Cola? Puedo decir más marcas que la gente adora como Starbucks, McDonals, Burguer King. No es por nada pero el café orgánico de Chaqchao en Arequipa en muy bueno, el ceviche peruano y el pisco sour deberían ser maravillas del mundo, un anticucho con chicha morada es delicia de dioses.


El legendario ceviche peruano, en una de sus formas con leche de tigre

Basura conceptual en Uyuni 

En el cementerio de Sucre en Bolivia, o sobre cómo subir al cielo

Tss tss... hola cholitss


Sentí que las multinacionales invaden nuestros territorios, no solo con sus productos, sino además con sus ideas de estilo de "vida mejor", y la insensatez de que todo en el norte es mejor. Esas grandes marcas se me hicieron insoportables a la vista. (Curiosidad: todos los países de primer mundo están en el norte).

En Arequipa mientras descansaba en su entretenida plaza de armas, un borracho se me acercó, y mientras balbuceaba una que otra estupidez, intentaba demostrarme la belleza que hay en su país. Entonces señaló a una cholita y dijo gritando: "eso es Perú", me habló de cómo los turistas, como yo (me sentía atacado al inicio), destruimos todo eso. Lo decía un tipo que vestía Reebok, y que amaba el Death Metal extranjero. En La Paz, un grupo de ebrios sentados cerca del mercado nos gritó: "quién dice que son bienvenidos, lárguense, no son mis amigos". Escuché muchas historias de rechazo a los turistas en Bolivia, no sucedió en mi caso, salvo este corto evento mencionado.

Algunos aspectos son un viaje al pasado. Si bien Ecuador no es para nada el primer mundo, hemos avanzado en muchos de estos temas. Aunque suene a queja, este texto dista mucho de eso, no es más que una descripción de lo que vi.

Y no olvidemos a los turistas. Que van en busca de aventuras, de un encuentro con lo sagrado, el pasado místico, una selfie con una maravilla del mundo. El turismo en Perú es uno de los más altos de Sudamérica, y lo primero que me sorprende es que la máquina turística no funciona en torno al visitante, suena ilógico, pero es verdad, el momento que pagaste la cuenta pierden interés, además hay esta idea de que el extranjero tiene mucho dinero, así que van a ir por el, muchos turistas me dijeron que no les importaba que les cobren demás, porque esas personas lo necesitan. Mmmm... de alguna manera sí, pero en mi país a eso le llaman "ver las huevas".

Este turista aún reflexiona sobre el viaje. Seguiré desahogando uno que otro texto, a ver si por fin me pongo a la altura y escribo algo sobre Bolivia.


En Santa Cruz - Bolivia, o sobre clases de tipografía

En el Cañón del Colca la dinámica del diseño tipográfico es fundamental

Ahora no joven, es la hora de la siesta

Agregar leyenda. ¿Otra?


domingo, 17 de abril de 2016

La solidaridad se llama Carolina
































Nos dirigíamos a República Sur en búsqueda de un par de tragos. Cuando llegamos escuchamos que la gente hablaba de un temblor. ¿Sentiste? No. Ninguno de nosotros. Después de investigar sobre el hecho en Internet nos enteramos que el terremoto de 7,8 en la escalada de Richter tuvo epicentro en Esmeraldas a las 18:58, con casi 200 réplicas, algunas de 6.1 grados. Hoy ya se contabilizan más de 250 muertos y más de 2500 heridos. El sector del terremoto es una zona bastante vulnerable, debido a eso la terrible catástrofe.

Nosotros que no habíamos sentido el terremoto nos dirigimos a un sitio para comer algo. No pude evitar hablar sobre la desesperanza y resignación que tengo sobre los problemas del mundo en general. Que la política interesada, que los pocos poderosos, que la inestabilidad provocada, que el sistema, que el anarquismo, etc...

Creo que tuve una de las conversaciones más desalentadoras, tristes y resignadas de mi vida. Hasta ayer no tenía pensamientos muy favorables sobre la humanidad ¿Tenemos todavía algo de bondad en nosotros o ya somos solo un manojo de ideas cínicas?

Hoy mientras me indignaba leyendo los comentarios de chiste, burla, y de insensibilidad sobre el terremoto, no podía nada más que confirmar lo que tanto había hablado el día anterior. Entonces mi hermana, que es Scout, se preparaba para unirse a otros voluntarios que desinteresadamente estaban ayudando a organizar todas las donaciones para los afectados. Admirando su ejemplo decidí dar una mano también.

En el lugar había mucho trabajo por hacer. Separar la ropa que llegaba. Hombres, mujeres, niños, niñas, adolescentes varones, adolescentes mujeres, ropa de bebé, dejar de lado la ropa abrigada, y la ropa interior. Registrar la comida que llegaba. Registrar los medicamentos. Embalar por categorías y luego cargar a la volqueta. La cantidad de voluntarios hacía que todo sea mejor. Nadie recibía un pago ni nada. Estaban ahí aportando con su tiempo, fuerza, recursos. Pura solidaridad.

Yo ayudaba a separar tipos de ropa. Era inevitable imaginar quién en la familia hizo las fundas. Había muchas prendas para niños, niñas, bebés, ropa de mujer adulta. Seguro las madres de familia estaban armando esas donaciones. También se dejaban ver los aportes masculinos un par de camisetas de la selección del Ecuador hacían una suerte de metáfora de lo unidos que podemos ser en la tragedia.

Lllegaba mucha ropa para niños, y no podía dejar de sentir una mezcla de sensaciones de alegría y tristeza. Esa ropa pequeñita. En pocas horas una niña vestirá esa camisetita que lleva el nombre de su benefactora y un 20 en el reverso. Esa niña sabrá que la solidaridad lleva el nombre de Carolina.

Al terminar de separar la ropa de otra donación, vi una rosa de plástico al fondo de la funda. Esa persona que pensó que no solo era necesario la comida y la ropa... esa persona pensó que también era necesario algo de bondad, esperanza y amor. Admito que sigo conmovido por la generosidad de mi hermana, y de todas esas personas desconocidas. Gracias Joha, y los desconocidos por recordarme que aun tenemos cosas buenas adentro.





jueves, 14 de abril de 2016

Mirando el Machu Picchu


Las habilidades perdidas


Cerro Santa Lucía en Santiago de Chile







Cuando pensamos en tecnología por ahí se cruzan unos cuantos pensamientos negativos como Skynet y la rebelión de las máquinas,la inteligencia artificial, los robos electrónicos, chats culposos, relaciones digitales, y cómo nuestra memoria se nos va por el Internet. Muchos creen que nos deshumaniza.

En algunos foros, noticias y conversaciones dicen que el cerebro humano será más grande y que el humano del futuro será inteligente pero torpe y débil. (Seguro es fácil encontrar esos "estudios"). Aprendí hace poco menos de un año la filosofía que engloba a todas... "¿Porqué no?"

Pero lo que realmente deberíamos analizar son las habilidades que hemos perdido con el tiempo. No hablo de 2, 3 años, sino desde los inicios de la humanidad. En la ciudad en la que vivo es casi inimaginable que a alguien se le ocurra hacer su casa con sus propias manos. Algo normal en otros países como en Europa por citar uno. En mi círculo social es muy raro que alguien sepa cocinar. ¿Macarrones con queso? Por favor. Cada vez que salgo al patio trasero veo la estructura lista para colocar un tablero que me servirá para entrenar escalada. Ya ha pasado como dos años y eso sigue ahí, tengo pensamientos mixtos sobre si lo hará el carpintero, o un par de amigos y yo.

Pienso en esto, porque de alguna manera son actividades básicas que nos sirven en situaciones "triviales" muy comunes. Por ejemplo me encanta salir de excursión. Me he aventurado por algunos países sudamericanos y aunque no viene escrito en ningún lado está claro que se necesita un mínimo de requisitos, y no me refiero a los macarrones con queso. Cuando estuve escalando en Huaraz, Perú, tenía un refugio para descansar, comer, etc. Era lógico que debía saber cocinar algo. Y claro que "sabía". Unos fideos precocidos, agua hirviendo, por ahí unas frutas, atún, un té, listo. Mientras que los otros ocupantes de la cabaña preparaban en grandes ollas una cantidad de ensalada que podía salvar a un país tercermundista del hambre para siempre. Era un festín, y cada plato era mejor que el otro. Toda una experiencia en el cu.. del mundo. Y todo eso sucedía en modalidad supervivencia. No me quiero imaginar cómo serían sus vidas diarias. Mis fideos deshidratados eran un chiste a lado de esos manjares. Aprender a cocinar es más que supervivencia, es una obligación como ser humano.

Antes de mi viaje conocí a la QK, una artista de la ilustración, el cómic y la música. Su sensibilidad se extiende a las artes de saber comer. Cada vez que salimos me impresiona con su conocimiento de los sabores, y sus comentarios sobre cómo mejorar tal o cual plato. Supervivencia no significa que lo que vaya a hacer deba ser feo, a menos que sea Bear Grylls que hace y come lo que sea por la audiencia. Recuerdo a la Silvi cuando fuimos a escalar en Paute hace unos años. Me preguntó cuál era mi comida favorita. Se lo dije, y luego me preguntó si sabía hacerla. Y no. Es tan básico que hasta da vergüenza. Ya sé hacer una lasaña vegetariana gracias a la Carmen Lu.


Un visitante sentado en la cima de la Montaña Machu Picchu






Vuelvo al tema. Me hago esta pregunta. ¿Cuánto tiempo duraría solo en la naturaleza? No es necesario vivir en un tiempo como en los que representa muy bien Leonardo DiCaprio en The Revenant. Escogemos voluntariamente adentrarnos en las bellezas naturales que nos rodean, pero además de hermosas, son peligrosas. Nada tan mortal como encontrarse con un oso, pero recuerdo a unos jóvenes cuencanos que se aventuraron con sus motos y se perdieron en el Parque Nacional El Cajas, a una hora de cuenca, sobrevivieron a duras penas, quemando las llantas de sus motos. Buen susto nos dirían sus padres mientras los mandaban a la m/&$·. Aprender a orientarnos también es una habilidad básica y vital. Aprender a hacer un refugio improvisado hubiera sido de gran ayuda. Lo importante de saber usar herramientas y conocer algo de construcción. Pero es fácil decirle al maestro Juanito que haga la casa, que arregle el baño, el techo, el auto. Hay un maestro para cada cosa, y es además costoso.

Vivimos en ciudades de concreto con estilos de vida aspiracionales. Refugios de concreto donde la tecnología nos ha hecho cómodos e inútiles. Solo basta que algo te motive para cambiarlo. Solo que lo que nos motiva es tan banal como aprender a hacer una selfie para compartir en todas las redes sociales posibles, o ser más flaco solo porque gordo sería abominable, saber conducir porque caminar que pereza y me se va el alisado.

La ciudad de concreto es un refugio que nos "protege" de nosotros. Algunos creíamos que la aparición de una computadora era el fin de la humanidad. Que mucha tecnología nos deshumanizaría. Y es probable que sí. Pero eso sucede desde mucho antes. Por suerte no tenemos que sobrevivir en el bosque. ¿Pero no sería mejor conocer esas tecnologías innatas que tenemos? Construir, cocinar, supervivencia, primeros auxilios, orientación, etc. Olvidar esas habilidades es también una deshumanización.

 

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